5 de mayo 2009 - 00:00

Menos demanda de personal técnico

«Cuando hay crisis las empresas tienen más tendencia a arriesgar, aunque suene paradojal: si hoy tengo una base en la India que me produce software, pero en la Argentina me cuesta el 10% menos, hoy vale la pena arriesgarse y ver si la calidad es la misma». La noticia la trae Claudio Muruzábal, un argentino que llegó a CEO del grupo tecnológico Neoris, una subsidiaria del gigante mexicano cementero Cemex.

Sin embargo reconoce que la actividad «dejó de crecer», una admisión de que las cosas no están tan bien. «Hay clientes que nos piden renegociar precios», reconoce. Y un dato llamativo: «Se paró la rotación de personal. Hace un tiempo los chicos jóvenes daban vueltas por las empresas tecnológicas como una puerta giratoria. Nos peleábamos por 'robarle' gente a la competencia. Eso no sucede más».

El ejecutivo, que tiene sede en Miami pero viaja por todo el mundo («éste es un negocio que requiere mucha presencia», dice) afirma que esta coyuntura «es una gran oportunidad para la Argentina de ganar nuevos mercados». La filial local de su empresa, cuenta, exporta buena parte de sus servicios; compite con los gigantes del sector como Accenture e IBM, y emplea a 600 personas (sobre las 3.000 que tiene a nivel global).

Muruzábal lanzó un modelo «raro» para lo que es la industria tecnológica, concentrada habitualmente en grandes áreas urbanas: «Tenemos 'células' en localidades más chicas como Rojas o San Nicolás; allí hay una buena cantidad de gente capacitada, que se veía forzada a dejar sus ciudades para buscar trabajo en Rosario, Córdoba o Buenos Aires. Nosotros les llevamos el empleo a su casa, con excelentes resultados tanto a nivel técnico como en costos», explica el empresario.

El siguiente paso, dice, será conformar «redes regionales» justamente para tratar de optimizar el uso de los recursos humanos: «La Argentina y Chile son ideales para eso; en Brasil es diferente porque no es tan sencillo encontrar gente con un inglés pasable.