15 de mayo 2009 - 00:00

Mercados expectantes por el clima en Norteamérica

La dirección que tome el clima en los Estados Unidos determinará la situación del mercado internacional. En la previa a la siembra, el cinturón maicero norteamericano mantiene vigente la posibilidad de sufrir inundaciones, tal como ocurrió en la campaña anterior.
La dirección que tome el clima en los Estados Unidos determinará la situación del mercado internacional. En la previa a la siembra, el cinturón maicero norteamericano mantiene vigente la posibilidad de sufrir inundaciones, tal como ocurrió en la campaña anterior.
Aunque los fundamentos del mercado permanezcan intactos, se observó una corrección en las cotizaciones en el transcurso de esta semana. El mercado ha comenzado a transitar el camino del «weather market», momento en el cual la situación climática en el Hemisferio Norte determina directamente la dirección de la plaza, imprimiéndole, además, un mayor grado de volatilidad.

En el cinturón maicero norteamericano subsiste la posibilidad de contar con inundaciones por exceso de lluvias, un fenómeno muy parecido al de la campaña anterior, en la que sucesivas precipitaciones impidieron la normal implantación y determinaron algún cambio en las intenciones iniciales de siembra.

En este ciclo, ya hay algunos lotes que deberán ser re-sembrados, pero para ello deberá aguardarse algunos días de clima seco. Es también probable que en los lotes que se pretenda resembrar, la tarea se lleve a cabo con híbridos de ciclo más corto que permitan una maduración pareja con los lotes no afectados, sembrados con anterioridad.

También en los cultivos de trigo de primavera hay complicaciones, lo que recientemente determinó firmeza en las cotizaciones de esta variedad, que se negocia en el mercado de Minneapolis. El exceso de lluvias sigue limitando la actividad de siembra, situación que amenaza con que el área de cultivo anunciada por el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) no se llegue a cumplir. Aunque media algún plazo para que esta tarea se cumpla, si la situación climática no mejora rápidamente en esa región, los productores podrían modificar su decisión de siembra.

El USDA informó en su reporte semanal de siembra que ya se llevaba implantado el 35% del área a dedicar con este cultivo, comparado con el 23% de la semana anterior y el 78% del promedio de los últimos cinco años. El mercado tenía una expectativa de avance de siembra de entre un 42% y un 45% para esta semana. En el estado de Dakota del Norte, que lidera la producción de trigo de primavera en los Estados Unidos, se lleva implantado solamente un 13% del área.

Aun con la demanda por parte de China menos activa que pocas semanas atrás, la actividad exportadora brasileña seguirá siendo muy intensa en el curso del presente mes y en el resto del año. Las exportaciones de soja por parte de Brasil crecieron significativamente en abril, como consecuencia de la creciente demanda de este país y la relativa ausencia de la Argentina, por culpa de la sequía de este verano. Precisamente nuestra falta de oferta fue el principal disparador de la acumulación de compras por parte de China.

Los analistas brasileños señalan la posibilidad de que concluya el año agrícola con exportaciones por 25,6 millones de toneladas, en comparación con los 24,5 millones de toneladas exportados en 2008. De ese volumen, entre 13,5 y 14 millones de toneladas tendrán como destino puertos chinos.

Según el USDA, las importaciones totales de esta temporada por parte de China totalizarán los 37,5 millones de toneladas, un millón y medio más que lo estimado el mes anterior.

El mercado de soja en Chicago cotiza de modo invertido, es decir que las posiciones más cercanas cuentan con un premio en relación con las más lejanas. Esto obedece a una expectativa de necesidad en el corto plazo en relación con la cosecha vieja, y la posibilidad de que la situación se acomode con la llegada de la cosecha nueva.

El recorte de la cosecha sudamericana no ha contribuido a modificar esta tendencia y en realidad es la que la ha provocado. En el inicio del ciclo agrícola se esperaba un incremento de 21 millones de toneladas en las disponibilidades mundiales y hoy se espera un recorte de entre 6 y 9 millones de toneladas por culpa de esta situación. Y aunque varios países importadores han desacelerado su ritmo de compras, las adquisiciones realizadas por China, el principal comprador de porotos de soja del mundo, han contribuido a que los precios se mantengan firmes.

El USDA reveló el martes sus estimaciones mensuales de oferta y demanda con la fuerte expectativa por parte de todo el mercado de una reducción en las existencias finales de los principales granos en los Estados Unidos, circunstancia que finalmente se materializó, particularmente para maíz y trigo.

Para la Argentina, el USDA redujo su estimación para la producción de maíz en 500 mil toneladas, situándola ahora en 13 millones de toneladas. Para trigo, la proyección para nuestro país fue mantenida en 8,4 millones de toneladas y en soja cae a 34 millones de toneladas, cinco millones menos de lo que se estimaba en abril. Como consecuencia directa de este recorte, la producción mundial de esta campaña cae a 212,79 millones de toneladas, comparada con los 218,76 millones que se habían estimado el mes anterior.

En este informe, el USDA comienza a proyectar las cifras de producción de la próxima campaña 2009/10 en nuestro país con una estimación de 11 millones de toneladas para trigo, 15 millones de toneladas en maíz y 51 millones de toneladas para soja.

Informe de Panagrícola

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