Jesús Alfredo Guzmán Salazar, de 29 años, e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, alias "El Chapito" de 33 años, integran el grupo de seis hombres que fueron "levantados" la madrugada del lunes en un lujoso restorán de Puerto Vallarta, el famoso balneario ubicado en el Pacífico. Hasta el momento, las autoridades sólo confirmaron la identidad del primero de los hermanos mientras que, respecto a la desaparición del segundo, la versión aparece en los medios de comunicación locales, como el diario El Universal y el afamado Blog del narco, que suele tener información de primera mano respecto al mundo criminal.
A más de dos días del golpe comando y sin noticias sobre su paradero, los gobernadores de los Jalisco y Sinaloa, zona de la que son oriundos los perpetradores y los plagiados, respectivamente, advierten de potenciales venganzas y recomendaron reforzar la seguridad. "Llegaron más elementos (unos 300) para reforzar los ingresos carreteros en el sur de Nayarit (el estado que limita al norte con Sinaloa y al sur con Jalisco), enfocándonos principalmente con Puerto Vallarta", reconoció un mando policial que pidió no ser identificado por no estar autorizado para hablar con la prensa. Y el miedo a otra batalla sangrienta entre organizaciones criminales está justificado: la guerra por el control de las rutas del narcotráfico y las venganzas entre capos desató una ola de violencia en México en la última década. De acuerdo con cifras oficiales, más de 166.000 personas fueron asesinadas y otras de 27.000 están desaparecidas desde diciembre 2006. Pero desde la asunción del presidente Enrique Peña Nieto en 2012, los crímenes se habían reducido.
Nayarit, anticipa el periodista y autor de libros sobre narcotráfico José Reveles, sería escenario de esa potencial guerra entre los carteles de Sinaloa y Nueva Generación. "Si lo van a usar (a los hijos de Guzmán) como moneda de cambio, puede ser algo tranquilo, pero si lo liquidan será un caos en todo el Pacífico norte", adelantó Reveles.
Los hermanos Guzmán y los cuatro hombres, según la fiscalía de Jalisco, fueron secuestrados al grito de "se los va cargar la chingada", dicho mexicano que anticipa desgracia y que Reveles interpreta como "desenlace fatal".
El cartel Jalisco Nueva Generación se convirtió en uno de los más poderosos del país. En 2015 derribó un helicóptero militar y su líder, Nemesio Oceguera "El Mencho", es uno de los narcotraficantes más temidos y buscados. Pero la recaptura de Guzmán en enero pasado tras fugarse de un penal de alta seguridad en 2015 no minó el poderío del cartel de Sinaloa, sostiene Reveles, porque domina el Pacífico norte y es capaz de enfrentar a Nueva Generación, que no logró penetrar más allá de Nayarit.
Los de Sinaloa aún cuentan con un líder histórico: Ismael "El Mayo" Zambada, un discreto capo de 68 años del que no se tiene noticia desde que en 2010 se encontró con un afamado periodista mexicano.
Reveles, quien en sus libros ha abordado las pugnas internas del narcotráfico, apuesta a que Zambada "puso" (delató) a Guzmán ante sus rivales. "'El Mayo' es el que domina, el veterano y ya ha entregado gente. El hijo de 'El Chapo' cometió el error de meterse a un territorio enemigo y lo aprovechó, resume el experto al referirse a supuestas "diferencias" entre el capo y los hijos de Guzmán.
El secuestro de Jesús Alfredo e Iván Archivaldo, ambos jefes del cartel de Sinaloa, sería presumiblemente el tercer ataque contra familiares de "El Chapo" en dos meses: a mediados de junio, según medios locales, fue atacada la casa de su madre, aunque autoridades desestimaron la versión, y a finales de julio habrían sido asesinados dos jóvenes que serían sobrinos de su actual esposa.
| Agencias AFP, EFE y ANSA, y Ámbito Financiero |


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