4 de agosto 2010 - 00:00

México: ya 28.000 muertes por horror narco desde 2007

Soldados mexicanos montaban guardia el sábado pasado en las afueras de la morgue de Guadalajara. Aguardaban el cuerpo de «Nacho» Coronel, alias «el rey del cristal», uno de los capos de La Federación, como se conoce al cartel de Sinaloa.
Soldados mexicanos montaban guardia el sábado pasado en las afueras de la morgue de Guadalajara. Aguardaban el cuerpo de «Nacho» Coronel, alias «el rey del cristal», uno de los capos de La Federación, como se conoce al cartel de Sinaloa.
México DF - Una cifra escalofriante, actualizada ayer, marca la realidad del México de hoy. Más de 28.000 personas murieron en acciones atribuidas a bandas narco desde fines de 2006, cuando Felipe Calderón asumió la presidencia, informó ayer el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen).

El director del Cisen, Guillermo Valdés, presentó esta cifra ante el propio Calderón, académicos, periodistas y expertos en seguridad reunidos en el foro «Diálogo por la seguridad», que inició el lunes.

Valdés dijo que el número de muertes violentas ha registrado un ascenso desde 2006 y llegó en 2010 a «poco más de 28.000».

A mediados de julio, la Fiscalía federal había informado que la cifra de muertes por la ola de violencia de la guerra que libran los carteles de las drogas y las fuerzas armadas y policiales mexicanas era de 24.826, de los que 7.048 se registraron en lo que va del año.

Desde que Calderón asumió el poder, declaró una guerra contra las bandas de narcotráfico, pero su estrategia resultó fallida. En 2007, el mandatario conservador optó por enviar decenas de miles de soldados y agentes federales a los estados conflictivos, especialmente del Norte como Chihuahua, Tijuana y Durango. Esos efectivos militarizaron la frontera, en reemplazo de las policías locales.

El director del Cisen detalló que desde fines de 2006 se han registrado en el país 963 enfrentamientos de las bandas criminales contra las Fuerzas Armadas y policías.

Desde el 1 de diciembre de aquel año, han sido decomisados al crimen organizado 34.699 vehículos, un 157% más que en el mismo período del Gobierno anterior; 84.000 armas largas y cortas, un 200% más que en el período anterior; 330 millones de pesos (u$s 25 millones) y u$s 411 millones, respectivamente 1.500% y 1.000% más que en el mismo período del mandato anterior, dijo Valdés.

Sobre capturas de criminales, el funcionario afirmó que en el período de referencia fueron arrestados casi 20.000 miembros del cartel del Golfo-Zetas (se separaron este año), 18.000 del Pacífico (Sinaloa), 12.000 de Juárez y 9.000 de los Beltrán Leyva.

Marcha atrás

El mandatario debió bajar el tono bélico sobre su enfoque del combate al narcotráfico y pasó de llamarlo «guerra contra el crimen organizado» a «lucha contra la inseguridad». Paralelamente, este año dio marcha atrás y restituyó algunas funciones a las policías locales, al tiempo que lanzó planes sociales en urbes críticas, como Ciudad Juárez.

En el país operan además los carteles de los hermanos Arellano Félix (Tijuana) y la Familia Michoacana, entre otros.

Calderón dijo que tomaba nota del debate que se suscitó durante la reunión sobre la regulación de las drogas, como una parte para enfrentar la situación de violencia que genera el narcotráfico. Una eventual legalización del consumo «implica que un país tome la decisión de dejar en riesgo a varias generaciones de jóvenes y adolescentes», apuntó.

Calderón dijo que los precios de los estupefacientes no se determinan nacionalmente y, al ser México vecino de Estados Unidos, «el mayor consumidor de drogas en el mundo», lo que hagan los mexicanos respecto del precio «va a ser irrelevante».

Agencias EFE, AFP y ANSA

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