24 de enero 2012 - 00:00

Mientras Occidente cerca al dictador sirio, Rusia lo arma hasta los dientes

Bashar al Asad, el dictador de Siria, está logrando mantenerse en el poder a sangre y fuego. Una intervención militar como la de Libia está fuera de la agenda, pero la comunidad internacional no acuerda ni siquiera un régimen generalizado de sanciones.
Bashar al Asad, el dictador de Siria, está logrando mantenerse en el poder a sangre y fuego. Una intervención militar como la de Libia está fuera de la agenda, pero la comunidad internacional no acuerda ni siquiera un régimen generalizado de sanciones.
Bruselas y El Cairo - Los cancilleres de la Unión Europea (UE) aprobaron ayer nuevas prohibiciones de viaje y congelación de activos contra Siria en protesta por la represión de los movimientos opositores al régimen de Bashar al Asad, mientras que el diario moscovita Kommersant informaba que Damasco comprará 36 aviones militares a Rusia por 550 millones de dólares.

El acuerdo equiparará a las fuerzas aéreas sirias con aviones tipo Yakolev Yak-130, que se emplean sobre todo para entrenar a pilotos pero también pueden utilizarse para ataques en tierra, según apuntó Kommersant citando a la fábrica de armamento estatal Rosoboronexport.

Varios países occidentales, pero sobre todo Estados Unidos, critican las exportaciones de armamento ruso a Siria. Hace poco, un barco de esa nacionalidad con 60 toneladas de munición atracó en Siria. Sin embargo, según el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, la actual venta de armas a Siria es legal y no viola la legislación internacional.

Críticas

Sin embargo, también hay críticas internas a estas ventas. «Este contrato es extremadamente riesgoso», dijo el director del Centro para el Análisis de Estrategias y Tecnologías, Ruslan Pujov, al diario. «En vista de la situación política inestable en Siria y la fuerte presión de Estados Unidos, es difícil prever qué pasará. En caso de que caiga el régimen de Al Asad, significará una pérdida financiera y un daño a la imagen de Rusia».

En tanto, la UE apoyó ayer las exigencias de la Liga Árabe, que pidió el domingo a al dictador que renuncie para que tenga lugar un cambio de régimen en el país, y saludó la propuesta para adoptar «una solución política», según la resolución de los ministros europeos.

Por primera vez, la Liga Árabe pidió de forma inequívoca la dimisión de Al Asad y la entrega del poder al vicepresidente Faruk al Shara, así como la formación de un Gobierno de unidad con participación de la oposición, en un encuentro el domingo en El Cairo.

Sancionados

La nueva ronda de sanciones de la UE incluye a 22 personas más -y eleva el número total a 108- y a ocho entidades -son ya 38-, cuya identidad será publicada en el diario oficial de la UE. Bruselas ya aprobó un embargo petrolero contra Siria el pasado otoño (boreal).

«La represión y el asesinato en Siria continúan», justificó el canciller británico, William Hague. La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, señaló que existe gran preocupación por la situación en el país.

«Creo que la violencia ha ido demasiado, demasiado, demasiado lejos y cada día que se prolonga esta agonía es peor», dijo el ministro de Relaciones Exteriores sueco, Carl Bildt.

La ONU estima que más de 5.000 personas han perdido la vida desde el inicio de las protestas en marzo.

Agencias DPA y EFE, y Ámbito Financiero

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