Miguel Pesce: “Estamos esperando la inflación de enero para analizar cambios en la tasa de interés”

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El funcionario adelantó que a mediados de febrero se analizará nueva suba. Dijo que no habrá devaluación.

A menos de un mes de la última suba de tasas de interés, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, adelantó en diálogo con Ámbito que analizan un nuevo retoque de las tasas luego de que se conozca el dato de inflación de enero. Según el calendario del Indec esto sucederá en febrero, momento en el que también culminará el proceso de transición iniciado con los cambios de instrumentos de política monetaria, estima el funcionario. En su despacho, Pesce repasó los detalles del acuerdo con el FMI y anticipó: “No habrá salto devaluatorio”.

Periodista: ¿Qué análisis se hace del acuerdo con el FMI desde el Banco Central en lo que tiene que ver con las reservas y la cuestión cambiaria?

Miguel Pesce: Con respecto a las reservas, el año pasado tuvimos un nivel de exportaciones que no esperábamos. Del otro lado también tuvimos un nivel de importaciones alto que no se condice con el nivel de actividad que tuvimos el año pasado. Y el financiamiento que la Argentina obtuvo de los organismos multilaterales estuvo por debajo de las expectativas. Creemos que a partir del acuerdo con el FMI se despejarían algunas incertidumbres, esto tendría que cambiar las expectativas y debiera llevar a niveles de importaciones más normales, a recuperar crédito comercial y también conseguir un mayor financiamiento neto de organismos multilaterales. Con este conjunto, esperamos para este año un mejor resultado de la balanza cambiaria. También esperamos que el Fondo haga un desembolso al inicio del programa, no le puedo dar precisiones pero es una de las cosas que se está negociando.

P.: ¿Para hacerle frente al vencimiento de marzo?

M.P.: Sería mayor que el vencimiento de marzo y obviamente va a tener impacto sobre las reservas.

P.: ¿Aún con el acuerdo cerrado se suma el swap con China?

M.P.: Es un tema que estamos negociando con los colegas del banco del pueblo de China. No hemos tenido resultado aún y empezó el feriado largo de fin de año en China, pero estamos trabajando en ello. Vamos a ver qué resultados tenemos de esa negociación. Buscamos una ampliación y una ampliación en el uso.

P.: Los u$s5.000 millones de objetivo de acumulación de reservas, ¿incluyen los DEG?

M.P.: Eso se está negociando ahora. Pero el juego lo tenés entre los DEG que va a desembolsar el Fondo durante 2022 y los vencimientos (con el Fondo e intereses) del año. Entre todo eso quedaría un neto que sería la diferencia de los DEG que habíamos amortizado (que es en el orden de los u$s4.500 M) y pagos de intereses en 2022 por u$s1.500 M. Eso daría alrededor de u$s3.000 M que hay que ver cómo se incorporan a la cuenta de reservas que estamos negociando con el Fondo.

P.: Es decir que no está cerrado si en los u$s5.000 M de meta de acumulación se cuentan o no a los DEG.

M.P.: Claro, eso se está negociando.

P.: ¿Qué impacto tendrá este año la cosecha y la suba de tasas de la Fed?

M.P.: Cuando comience a haber aumento de la tasa va a ser lento y el mercado de los granos está marcado por el incremento de la demanda. Creo que esos precios se van a sostener en el tiempo. Con respecto a la cosecha, puede haber algo de pérdida por efectos climáticos pero lo va a compensar por precio. El resultado va a estar más o menos en los niveles del año pasado.

P.: Usted dijo que con el acuerdo se evitó caer en un precipicio. ¿Qué significa eso en términos de tiempo?

M.P.: Me parece que haber entrado en cesación de pagos con el Fondo hubiera sido una señal negativa y ahí aparece esa imagen del precipicio.

P.: ¿Cómo se va a lograr reducir el financiamiento monetario del 1,8% del PBI previsto anteriormente a 1% incluido en el acuerdo?

M.P.: Hay distintas cosas que juegan. La mayor recaudación que se espera este año y también la posibilidad del Tesoro de tomar deuda en el mercado. El Tesoro va a tener que buscar otra fuente de financiamiento que no sea la monetaria. También están los organismos multilaterales de crédito, que se espera que después del acuerdo con el Fondo haya un neto positivo y es parte de la negociación.

P.: ¿No hay pensada una devaluación?

M.P.: No tenemos previsto un salto cambiario ni un cambio en nuestra estrategia cambiaria, que la hemos mencionado otras veces, que es intentar sostener el tipo de cambio real y en esto juega también el tema inflacionario. Son las dos cosas que miramos cuando definimos nuestra estrategia devaluatoria.

P.: ¿La tasa de depreciación va a estar más pegada a la inflación?

M.P.: Cambiamos el paso devaluatorio la última semana de noviembre del año pasado. Pensamos mantener esto intentando evitar que haya una pérdida del tipo de cambio real. Ahora, precisiones sobre cuál va a ser el paso no las hemos dado y no las vamos a dar.

P.: La pregunta sobre la tasa de devaluación abre la pregunta al resto de las tasas. ¿Se piensa algún cambio?

M.P.: Nosotros cambiamos las características de nuestro instrumento de esterilización monetaria y esto está en una etapa de transición. Los bancos están sustituyendo unos instrumentos por los otros. Estamos esperando que termine ese proceso para ver si hacemos algún otro cambio en la tasa de interés. Y también estamos esperando ver qué es lo que va a terminar resultado con la inflación de enero.

P.: Teniendo en cuenta que el año pasado tuvo que asumir por intereses 1,3 billones, ¿preocupa el incremento de ese nivel de deuda?

M.P.: La cuestión de las Leliqs se resuelve con que ese dinero se utilice para el financiamiento. Las cuentas que hemos sacado y el recambio que se ha hecho no tiene un impacto significativo en los pagos que tiene que hacer el Banco Central en concepto de intereses por sus instrumentos de esterilización.

P.: En este objetivo de aumentar el financiamiento al Tesoro, ¿cuál es la relación de las tasas del Banco Central y de las del Tesoro?

M.P.: Hasta ahora el Tesoro no ha subido las tasas. Nosotros las subimos hace algunas semanas y el Tesoro no las aumentó. Tenemos diálogo con el Ministerio de Economía y coordinación, pero las tasas de interés en el mercado financiero las manejamos nosotros. Hoy por hoy, las tasas de las Letras a Descuento están por encima de lo que pagan los plazos fijos, tanto de empresas como de personas. Ahí habría una diferencia de tasas que, si el inversor decidiera comprar títulos públicos, ganaría más dinero en una Lede que colocándolo en un plazo fijo. Ese esquema se sostendría. Esperamos tener tasas reales de interés y que las tasa del Tesoro se ubiquen por arriba de las del Banco Central.

P.: ¿Las regulaciones cambiarias fueron parte de la discusión con el FMI?

M.P.: Nosotros hemos producido flexibilizaciones de las regulaciones, principalmente orientadas a atender obligaciones relacionadas con las empresas productivas. Es ahí donde vamos a poner el acento hasta que veamos que el nivel de exportaciones permite otro tipo de flexibilización. La cifra es u$s 100.000 M. Ahí hay un largo recorrido.

P.: ¿Va a estar firmado?

M.P.: No lo sé, puede ser que haya alguna mención. Pero es una convicción nuestra también, no las tenemos porque las querramos. La secuencia de flexibilización es primero atender aquellas obligaciones que tienen que ver con el crecimiento y las obligaciones que tienen las empresas con el exterior. Posiblemente haya alguna mención, no es algo que hayamos hablado. No es una cuestión ideológica sino una necesidad. Nosotros estaríamos mucho más cómodos si no hubiera ninguna restricción.

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