10 de junio 2016 - 00:00

Militantes chavistas dieron brutal golpiza a diputados opositores

El diputado Julio Borges, jefe del bloque opositor en la Asamblea Nacional venezolana, exhibe las huellas del ataque que sufrió ayer de parte de simpatizantes chavistas en Caracas. La tensión por el pedido de un referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro deriva en una ya inquietante violencia política.
El diputado Julio Borges, jefe del bloque opositor en la Asamblea Nacional venezolana, exhibe las huellas del ataque que sufrió ayer de parte de simpatizantes chavistas en Caracas. La tensión por el pedido de un referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro deriva en una ya inquietante violencia política.
 Caracas - Varios diputados venezolanos, entre ellos, Julio Borges, jefe de la bancada opositora en la Asamblea Nacional, fueron agredidos ayer por militantes chavistas frente a la sede del Poder Electoral cuando protestaban para exigir una respuesta del organismo sobre el proceso de referendo revocatorio del presidente Nicolás Maduro.

El jefe de la fracción que domina la AN recibió fuertes golpes en el rostro cuando lideraba frente a la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE). La agresión le dejó una herida sangrante en el rostro.

Otros de los más de 60 parlamentarios que estaban frente a la sede electoral acompañando a Borges fueron también víctimas de agresiones similares.

"Revocatorio", "tenemos hambre", coreaban los opositores a las puertas del Consejo.

La violencia se inició cuando los diputados y seguidores de la oposición intentaron pasar la barricada de la Policía y la Guardia Nacional que custodiaba el CNE. Los efectivos desalojaron por la fuerza y con gases lacrimógenos a los diputados que, tras quedar en la mitad de calle, fueron agredidos con puñetazos, palos y otros objetos contundentes por parte de los oficialistas que se les abalanzaron.

"Íbamos en paz a pedir ser escuchados como cualquier venezolano. Sin embargo, las rectoras (del CNE) se negaron a atendernos. Ellas creen que están por encima de la Constitución, del pueblo", declaró Borges, con la nariz ensangrentada.

Los legisladores se trasladaron al CNE para exigir una respuesta formal sobre el proceso de validación y verificación de las firmas con las que iniciaron hace más de un mes la solicitud del referendo revocatorio.

"Vamos a seguir presionando hasta que se dé esa verificación y logremos el derecho que tienen todos los venezolanos a tener la validación de sus firmas, a tener el voto, y a decidir", dijo a periodistas Borges poco antes de la agresión.

La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) exige que el CNE fije la fecha de confirmación de firmas, que podría ser del 16 al 20 de junio según una versión extraoficial, a fin de pasar a la segunda etapa: la recolección de otros cuatro millones de rúbricas (20% del registro electoral) para convocar el referendo que podría poner fin al mandato de Maduro.

El CNE, controlado por el chavismo, viene demorando el proceso y fuentes del Gobierno llegaron a decir incluso que las firmas no serían validadas. La puja pasa por el deseo opositor de que se vote este año, de modo de que, si Maduro es destituido, se deba llamar a nuevas elecciones. Si el referendo se celebrara el año que viene, su mandato sería completado por el vicepresidente chavista.

El presidente de la AN, el opositor Henry Ramos Allup, calificó de "muy grave" la agresión a los diputados y denunció que la violencia "existe" y es "permanente" contra los legisladores.

"Llueve truene o relampaguee vamos a seguir ejerciendo toda la presión cívica posible para que este mismo año se produzca el referendo revocatorio para salir de este Gobierno de corruptos, de ineficientes", declaró. Señaló que "no es un argumento de carácter político, es la gente en la calle que no tiene comida, toda Venezuela", que no tiene medicinas, luz, agua, seguridad.

Mientras, en otro punto de Caracas, más de un centenar de estudiantes, que no lograron marchar hacia el CNE por el fuerte despliegue policial, se manifestaba en el sector sureste, gritando: "Y va a caer, este Gobierno va a caer". Efectivos de seguridad les arrojaron gas pimienta y mantenían controlada la protesta.

Ante las manifestaciones opositoras, el Gobierno convocó a sus seguidores a marchar hasta el palacio presidencial de Miraflores. El chavismo sostiene que a la oposición no le interesa el referendo, sino generar violencia para provocar una intervención extranjera.

Agencias EFE, Reuters y AFP

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