6 de noviembre 2009 - 00:00

Miramar ofrece más que sol y playa

Las travesías en cuatriciclos se presentan como una inmejorable opción para conocer las playas más vírgenes de Miramar, aunque no es el único circuito que puede realizarse en estos vehículos.; Bucear en estanques ambientados con fondos marinos y a cuatro metros de profundidad es una buena experiencia. También es posible realizar snorkel.
Las travesías en cuatriciclos se presentan como una inmejorable opción para conocer las playas más vírgenes de Miramar, aunque no es el único circuito que puede realizarse en estos vehículos.; Bucear en estanques ambientados con fondos marinos y a cuatro metros de profundidad es una buena experiencia. También es posible realizar snorkel.
La ciudad de Miramar es una de las opciones para las vacaciones en el caso de las familias jóvenes, con hijos pequeños y adolescentes. El abanico de posibilidades para pasar una estadía en verano, o cualquier estación del año, es amplio. Desde el tradicional paseo por el «bosque energético», hasta una tarde de buceo en el mar o, los menos arriesgados, en estanques con peces de colores.

A sólo 450 kilómetros de la Capital Federal, Miramar se prepara para una temporada en la que esperan gran afluencia de turistas, pero sin convertirse en un centro de veraneo masivo, que pueda alterar el descanso.

Más allá de las tranquilas playas, con sus coloridos edificios sobre la costa, Miramar ofrece la apreciable posibilidad de disfrutar de la sensación de bucear en estanques ambientados con fondo marino, a 4 metros de profundidad y con peces de colores. Los niños también tienen la opción de aprender snorkel en el estanque de 0,70 de metro que se encuentra en Aventura 4 elementos.

La experiencia puede continuar en el mismo lugar por la noche, donde en el sector de los estanques entra en funcionamiento Otro Mundo, el bar chill out, que el instructor Sergio pone a disposición de los aventureros para tomar deliciosos tragos postsumersión marina. Se recomienda el mojito, preparado con la menta que se encuentra en los canteros al lado de los estanques.

Las recorridas en cuatriciclo con «Chapu» pueden sumar a las vacaciones una riqueza distinta con circuitos que ni los propios miramarenses conocen. El bosque, o «vivero» como le suelen llamar a ese sector los lugareños, tiene otro encanto si se visita en bicicleta, cuatro por cuatro, o trekking diurnos y nocturnos. También la playa se disfruta desde otra perspectiva, sin dejar afuera ninguna las bellezas que ofrece siempre ver el mar. Entre estas alternativas no puede faltar una cabalgata, guiada por uno de los pobladores más conocidos y experimentados del distrito, Don Holguín, o un vuelo en avioneta para apreciar la ciudad, el mar y el bosque en un solo vistazo.

Se puede decir que éste es uno de los lugares predilectos de los golfistas. Miramar Links, además de presentarse como un paraíso para disfrutar las vacaciones en familia, con amplias instalaciones para socios y visitantes, tiene una historia interesante que se revive en cada rincón del club house, la cancha de 18 hoyos estilo escocés, y el apart hotel remodelado. Situado a metros del mar, con los acantilados como límite natural, este auténtico link -vocablo inglés que significa tierras ganadas o cercanas al mar u océano- fue el escenario de paseos de Ernesto Che Guevara en sus veraneos en familia, y poco antes de emprender su viaje en motocicleta por América Latina. Allí se filmaron escenas de la película «Diarios de motocicleta», del brasileño Walter Salles. Las visitas de Guevara están registradas en el Museo y Archivo Histórico de Miramar.

El desgaste de energía tras un día con variadas actividades sin duda se puede reponer, y con creces, en el spa que ofrece el moderno hotel Puerta del Bosque, rodeado por los pinos y la arboleda a orillas del mar. Mientras se disfruta de unos relajantes masajes, la luz tenue que reflejan los ventanales al atardecer es impagable.

El día puede finalizar en los diversos sitios gastronómicos de que dispone la localidad balnearia. Nanni Cocinero es ya una tradición en Miramar. Diversos platos hicieron famoso a Fernando «Nanni» Cotado, a los cuales suma la utilización de los productos de la zona (los hongos del bosque, por caso). Pero los clásicos ravioles verdes fritos -conjunción de albahaca y mozzarella en forma de raviolón hecho a mano, acompañados por salsa de almendras- son su marca registrada que atrae a visitantes distraídos.

Otras opciones son el asador criollo La Villa, con exquisitas carnes; el restorán Fortunato, en el centro de la ciudad, con una delicada presentación de sus platos, y son infaltables por la tarde las tradicionales tortas de María Pereyra, que se sirven con un rico café colombiano en Las Tolvas.

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