El ministro indonesio de Comercio y anfitrión de la cita, Gita Wirjawan, declaró ayer que todos los países de la OMC están "realmente cerca de la línea de llegada". El funcionario preside también el G33, un grupo de países agrícolas en desarrollo. "Pienso que hay una esperanza de que en los próximos días, si nos sentamos juntos con los países clave, haya una posibilidad" de acuerdo, declaró el ministro. En un llamamiento formulado el viernes, Azevedo dijo que "el resultado de la reunión está en entredicho", aunque "las diferencias de posiciones pueden colmarse". "Si los ministros quieren un acuerdo, es perfectamente posible. Lo que necesitamos es voluntad política", añadió Azevedo.
En la cita ministerial de Bali no sólo estará en juego el éxito de las interminables negociaciones de la Ronda de Doha, sino el principio del multilateralismo, en momentos en que se multiplican los acuerdos comerciales regionales.
Según Kevin Gallagher, analista en la Universidad de Boston, algunos países como Estados Unidos están dispuestos a enterrar la OMC. "Al amenazar con abandonar la OMC si no se satisfacen plenamente sus exigencias, EE.UU. desvela claramente sus intenciones de concentrarse en tratados como la Asociación Transpacífica", estima el experto, que cree que Bali es "la última ocasión de salvar las negociaciones multilaterales". La ministra francesa de Comercio Exterior, Nicole Bricq, dijo que "si no hay un acuerdo, la OMC queda desacreditada", y el propio Azevedo advirtió de que un fracaso en Bali "costaría caro a la credibilidad y la pertinencia" de la Organización. Azevedo escribió en el Wall Street Journal que "si fracasamos aquí, las consecuencias serán graves".
| Agencia Reuters |


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