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Moderno, familiar y confortable

En aquel entonces, se invirtieron 150 millones de dólares, destinados a instalar sistemas tecnológicos de última generación, desarrollar programas de capacitación para técnicos y operarios, y conformar una red de concesionarios en todo el territorio nacional.
A partir del año 2005, bajo el proyecto IMV, Toyota Argentina comenzó a producir la nueva pick-up Hilux en sus 9 versiones, en diferentes motorizaciones, con tracción 4x2 y 4x4, y dos tipos de carrocería -cabina simple y cabina doble-, y la Hilux SW4 incrementando la capacidad anual de 25.000 a 45.000 unidades.
Actualmente, Toyota Argentina emplea a más de 3.000 personas con una edad promedio de 27 años. Desde la planta de Zárate se abastece a toda América Latina, Central y el Caribe; y está preparada para producir alrededor de 65.000 unidades por año. Cuenta con una red de 40 concesionarios oficiales que totalizan 70 puntos de servicio.
Ahora, le ha llegado el turno de recibir el primer re-styling a sus consagradas pick-ups Hilux (líder del mercado en su segmento), y a la versión Sport Utility Vehicle, denominada Hilux SW4. Con cambios exteriores de faros, parrilla y otros elementos menores la nueva gama también incorpora mejoras en su interior, principalmente por la adopción de una tercera fila de asientos, que le permite transportar a siete pasajeros.
Además, comandos del equipo de audio ubicados en el volante, climatizador más eficiente y ordenador de a bordo.
A diferencia de la pick-up Hilux en la SW4 la tracción total es permanente y dispone de alta y baja, además de otro diferencial con bloqueo central de deslizamiento limitado (LSD).
La capacidad off-road es muy buena por capacidad de tracción, pero si decide realizar una travesía es conveniente llevar dos ruedas de auxilio ya que la nueva generación adopta neumáticos en medida 265/65/17 (antes eran de 16 pulgadas), que no son tan fáciles de conseguir en cualquier gomería del país.
Comparte la mayor parte de los elementos con la pick-up pero uno de sus cambios más importantes es la suspensión trasera que le permite ser más confortable.
El motor de 3 litros y 163 CV le otorga prestaciones adecuadas, y se destaca de varios competidores por ser de última generación. Consigue una velocidad máxima de 173,2 kilómetros por hora y acelera de 0 a 100 en 12,6 segundos. Los consumos y la elasticidad son razonables. A 120 kilómetros por hora necesita 10,7 litros cada 100 kilómetros, y con la cuarta marcha para pasar de 80 a 120 emplea 11,7 segundos.
La caja de velocidades colabora mucho con sus relaciones adecuadas logrando buenos valores de elasticidad, pero el comando no es tan agradable y preciso, en especial al querer insertar la tercera marcha.
El tanque de combustible aumentó su capacidad. En la primera generación tenía 65 litros y ahora ofrece 80; y en cuanto al mantenimiento existen dos puntos dignos de mención: el filtro de combustible cuenta con una luz de advertencia en el tablero de instrumentos que indica el momento de sustituirlo y los intervalos entre cambios de aceite y filtros se realizan cada 10.000 kilómetros.
La dirección trabaja en forma eficaz con un endurecimiento muy adecuado cuando se sale a la ruta y los frenos con sistema de antibloqueo han logrado reducir las distancias de frenado, además de tener un pedal con una acción más enérgica y un mejor recorrido. Para el elogio total falta que agregue discos atrás. Sigue teniendo frenos a tambor en el eje trasero.
Además, los respaldos se pueden reclinar y en el baúl entran las pertenencias de todos, inclusive si el viaje es largo. También esta la ventaja de llevar a dos niños en los nuevos asientos posteriores.
La posición de manejo es buena gracias a las opciones de modificar el asiento y el volante en altura.
El cambio mencionado de la suspensión se nota en el confort de marcha. En cualquier condición es un vehículo de un andar muy confortable y sólo en determinadas situaciones de exigencia en la ruta todavía persisten ciertos balanceos de la carrocería típicos de los 4x4.
La robustez estructural, la calidad de materiales y su terminación son sus grandes atributos.
La garantía es uno de sus puntos a favor con su cobertura de 3 años o 100.000 kilómetros.
De seguridad, tiene lo justo con ABS y airbag frontales, pero en este caso con un costo de 174.900 pesos ya es hora de exigirle airbags laterales y de cabeza, sensor de presión de neumáticos y los controles de tracción y de estabilidad. Existen muchos autos con valores similares que cuentan con estos elementos.
En confort continúa sin ofrecer el techo corredizo.
También, debería tener la regulación en altura de los faros, que sirve para nivelar las luces de acuerdo con la carga y porque en la ciudad al conectar las bajas iluminan prácticamente directo a los espejos retrovisores del auto que se ubica adelante.
Lo demás lo tiene todo destacándose el equipo de audio capaz de almacenar 6 compact-disc y de reproducir música en formato MP3.
En suma, el Toyota Hilux SW4 por las características citadas del motor, solidez estructural, calidad, espacio interior y equilibrio de suspensiones, es una de las mejores 4x4 de su segmento, aunque merece una mejor dotación de elementos de seguridad.


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