El kirchnerismo sugirió a Alberto Fernández que prepare la lapicera y piense en activar un decreto para no dejar caer la actual moratoria previsional, que vence en los próximos días. La solicitud, que ayer blanqueó la diputada camporista Marisa Uceda (Mendoza), se da por la demora para sancionar un nuevo régimen que el cristinismo ya aprobó en el Senado -espera su tratamiento en la Cámara baja- y que gatilla, entre el corriente año y 2023 habilitaciones de jubilación para 800.000 personas.
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Moratoria previsional: Congreso sin tiempo y desde el kirchnerismo piden que Alberto use la lapicera
“La alternativa, que es la que espero, es que a través de un decreto presidencial se extienda -la actual normativa- hasta que podamos sancionar el proyecto”, sentenció la diputada camporista Marisa Uceda, quien comanda la comisión de Previsión y Seguridad Social de la Cámara baja.
“La alternativa, que es la que espero, es que a través de un decreto presidencial se extienda -la actual normativa- hasta que podamos sancionar el proyecto”, manifestó Uceda, quien comanda la comisión de Previsión y Seguridad Social de la Cámara baja. El texto aprobado en el Senado fue apurado, con muy poco debate, en la comisión de Trabajo de la Cámara alta, que preside Juliana di Tullio.
Según Uceda, “los tiempos legislativos y la generación de consenso llevan adelante un amplio trabajo”, algo que “está complicando” para llegar a aprobar la iniciativa antes del “deadline” del 23 de julio. No obstante, la realidad es que los diputados ingresaron, al menos hasta agosto, en el clásico receso invernal, y la actividad en el Congreso bajó a su mínima expresión.
Para la legisladora camporista, es necesaria la prórroga. Entrevistada por el canal DTV, Uceda indicó que “alcanza solo a mujeres”, debido a que “en 2017 -el expresidente Mauricio- Macri excluyó a los trabajadores varones y los incluyó en la PUAM”, en referencia a la Pensión Universal a la Adultez Mayor.
Senado
Durante la sesión del jueves 30 de junio pasado, Di Tullio criticó la insistencia opositora “en cuanto a preguntarle al ministro de Economía -en ese entonces, era Martín Guzmán- por el costo fiscal”. En esa línea, aseguró que el mismo será “de 0,02% este año y 0,3% el próximo”, y disparó: “Es insignificante, pero para endeudarse en 50.000 palos -en referencia a millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional- no pidieron ninguna aparición en este Congreso”.
Por Juntos por el Cambio, el chaqueño Víctor Zimmermann (UCR) apuntó a la falta de tratamiento en la comisión de Presupuesto para “tener un informe o un costo del impacto”, que cree será “importante”, e incluso recordó que “con el FMI se comprometieron a hacer un estudio del tema previsional”.
En tanto, la macrista Guadalupe Tagliaferri (PRO) sostuvo que “el sistema está a punto de colapsar” y que no se puede “seguir generando parches”. La legisladora porteña también direccionó la lupa a un sistema vigente desde 1993 -lo reiteró después el radical Martín Lousteau- que dejó muchas preguntas en el camino recorrido, e insistió en que “mucha gente no va a llegar y vamos a tener que hacer una nueva moratoria”. Y agregó: “Estamos mintiendo con este proyecto”.
Un detalle de la ley kirchnerista es que da luz verde a un permiso para que cerca de 850.000 trabajadores en actividad puedan adelantar cuotas y lleguen, al momento de retirarse, sin deudas previsionales. En el Senado, el proyecto fue avalado por la peronista anti K de Córdoba Alejandra Vigo, lo que aumenta las chances de sanción en Diputados.
La última vez que le exigieron a un Presidente utilizar la lapicera por cuestiones previsionales tratadas en el Congreso fue a fines de 2017, durante la sesión por la reforma jubilatoria que se suspendió tras el tsunami de piedras sobre el Palacio Legislativo. Después de dichos desmanes, la entonces gobernadora bonarense y actual diputada, María Eugenia Vidal, pujó por un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de Mauricio Macri. La voz de la cordura para frenar ese delirio llegó a través de Elisa Carrió, a quien tuvieron que ir a buscar a su casa y pedirle perdón por la idea de la hoy legisladora por la Ciudad de Buenos Aires.



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