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Morel vivió una verdadera pesadilla
Claudio Morel Rodríguez vivió un confuso episodio a la salida del entrenamiento, cuando lo intentaron parar policías vestidos de civil que él confundió con «secuestradores».
El defensor de la entidad de Avellaneda, al comando de su camioneta, chocó con otros dos vehículos particulares cuando desobedeció la voz de alto de un aparente móvil policial cuyos efectivos habrían estado vestidos de civil, que le impartieron la orden de detención y que luego le lanzaron balas de goma.
Una vez concluido el entrenamiento del plantel «rojo» en el predio de Villa Domínico, el defensor paraguayo se subió a su camioneta y, junto a sus dos hijos y un sobrino, procedía a dirigirse a su domicilio. Sin embargo, a las pocas cuadras, fue interceptado por un automóvil en el que aparentemente viajaban policías vestidos de civil, que le impartieron la voz de alto para que se detuviera. Morel Rodríguez evitó frenar y siguió a toda velocidad, temiendo que podría tratarse de «secuestradores», según confió Gonzalo Mayo, abogado defensor del jugador. «El temor lo invadió y decidió no parar», explicó el letrado, que resaltó que el jugador fue «imputado por resistencia a la autoridad», cuestión que será analizada «por nuestro cuerpo de abogados», según reveló.
«Recibió disparos de balas de goma y quedó lastimado en uno de sus tobillos y en la cara también», agregó Mayo. «Intentó proteger a los chicos en todo momento. Nadie con tres niños en su auto se va a dar a la fuga así porque sí», se justificó.
«Yo tampoco hubiese detenido mi accionar si hay gente de civil que me quiere parar», sostuvo Cantero, mientras abandonaba la Comisaría 4ª de Sarandí. El titular del «Rojo» calificó el episodio de «mal trance» y remarcó que «molesta el hecho de que fue golpeado y estuvo muchas horas sin comer».


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