- ámbito
- Edición Impresa
Moyano desafía a alcaldes PJ: auspicia ley que los inquieta
• El diputado Mancini armó proyecto para instaurar paritaria municipal. Facturas
Los municipales marcharon ayer a la FAM, encabezados por Rubén García y Juan Carlos Sluga, y acompañados por los moyanistas Omar Plaini, Octavio Argüello y Jorge Mancini.
Ignoró las sutilezas. El texto lleva la firma de Jorge Mancini, dipu-sindical que responde, en directo, al camionero. Es más; fue elaborado en conjunto con la Confederación de Trabajadores Municipales que comanda el ex legislador provincial, Rubén «Cholo» García.
La avanzada coincide con la resistencia de los intendentes a que Moyano ocupe la jefatura del peronismo de Buenos Aires, proceso que está encaminado y podría coronarse la semana próxima en un encuentro que, según pretende el jefe de la CGT, encabezaría Néstor Kirchner.
Pero en ese tránsito, el camionero avanzó en otro frente: en tándem con García, que comparte la jefatura de la Confederación de Municipales con el matancero Juan Carlos Sluga, terminó de definir el proyecto de paritarias municipales que, hasta ahora, los intendentes rechazaron sistemáticamente.
Ayer, para focalizar al destinatorio de la movida, el gremio de García y de Sluga realizó un acto frente a la Federación Argentina de Municipios (FAM), que preside Julio Pereyra, intendente de Florencio Varela, y uno de los artífices, especula Moyano, de la oposición a su llegada al PJ.
En la movilización a la FAM, de la que participaron más de 15 mil municipales, hubo otra señal del respaldo expreso del moyanismo a la avanzada: además de García, Sluga y Mancini, autor del proyecto, estuvieron el diputado Octavio Argüello -del gremio de Camioneros- y Omar Plaini, también legislador y armador de la Corriente Sindical moyanista.
Es más: el jefe de la CGT se había comprometido a participar del acto pero no pudo porque a la misma hora, en Trabajo, se reunía el Consejo del Salario Mínimo y debía participar de esa ronda como secretario general de la central de la calle Azopardo.
La iniciativa de Mancini, para establecer un Convenio Colectivo de Trabajo y Paritarias para los municipales, confirma los peores temores de los intendentes frente al expansionismo de Moyano porque consolida el acuerdo entre Camioneros y los Municipales que inquieta a los intendentes.
Ante eso, los municipios quedan bajo un doble fuego sindical: el de Moyano, que los presiona con las paritarias de los recolectores, y el de los municipales que aguijonean para los incrementos salariales de sus empleados.
Parece, a simple vista, una devolución de gentilezas: el rechazo, expresado a viva voz (pero siempre en privado) por los alcaldes, a que Moyano se siente en la cima del partido, vuelve ahora con el formato de un proyecto para que los municipales tengan paritarias, idea rechazada abiertamente por los intendentes.
Tienen, sin embargo, un argumento firme: los trabajadores municipales son los únicos en el país que no tienen Convenio Colectivo de Trabajo y, el año pasado, en una cumbre con Cristina de Kirchner lograron el aval verbal de la Presidente para que avancen hacia la conquista de ese derecho.
Algo más: días atrás, la Confederación que comanda García se incorporó a la CGT moyanista y sólo falta el ok del confederal cegetista para que confirmar esa adhesión. Con eso, el cerco gremial sobre los alcaldes se hace, cada día, más poderoso.
En paralelo, el camionero juntó suficientes voluntades públicas para desembarcar en la jefatura del PJ que dejó vacante Alberto Balestrini. Y ante las sugerencias de negociar con los alcaldes, Moyano dejó caer ante su círculo íntimo, una frase contundente: «Yo no entrego ni un utilero», dijo con una metáfora que remite a Diego Maradona.
Es toda una advertencia. En los últimos días, resignados a que no podrían bloquear al camionero, los intendentes comenzaron a especular sobre una instancia de diálogo con Moyano para establecer una conducción colegiada en el PJ. El jefe de la CGT la desechó de inmediato.
Ayer hundió un poco más el puñal: además de incidir sobre los contratos de basura, que en algunos casos se devoran el 30% de los presupuestos municipales, ahora el camionero se abalanza sobre el otro renglón sensible de las cuentas de los distritos: los sueldos de los empleados municipales.


Dejá tu comentario