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Moyano ya habla de paro nacional y movilización a Plaza de Mayo
Moyano avisa que está dispuesto a ir a la huelga y marchar contra el Gobierno. A su lado, Juan Carlos Schmid y Julio Piumato ayer en un acto en la CGT.
El camionero eligió el marco para lanzar sus advertencias. Fue durante un acto en conmemoración de los 30 años de la protesta encabezada por Saúl Ubaldini en la Plaza de Mayo contra la última dictadura, que terminó con decenas de heridos y centenares de detenidos. La evocación le sirvió a Moyano para exhibir ante Cristina de Kirchner que la pelea contra los militares no fue prerrogativa exclusiva del oficialismo y para trazar un paralelismo con la salida a las calles como método de reclamo.
«Si siguen sin dar respuestas vamos a usar la Plaza de Mayo durante mucho tiempo», avisó el gremialista. Y se burló de Cristina de Kirchner al solidarizarse con los trabajadores españoles que ayer protagonizaron una huelga general en su país: «Muchos se solidarizaban con Rajoy (Mariano, el presidente del Gobierno español), que dijo que a pesar de las medidas que había tomado no le hacían paro. Por eso quiero solidarizarme con los trabajadores españoles, porque como los argentinos, cuando hay demasiada presión, cuando nos aprietan demasiado y no dan respuestas vamos a reaccionar de la misma forma que lo hicieron los españoles», indicó.
La de ayer fue la advertencia más firme que hizo Moyano de ponerse al frente de una medida de fuerza contra el Ejecutivo. Sin embargo, sus colaboradores aclararon que no habrá un plan de lucha montado al menos hasta el 12 de julio, fecha de elecciones en la CGT. Como anticipó este diario, el camionero comprendió que las críticas de la jefa de Estado terminaron por fortalecerlo en su pelea por permanecer al frente de la central obrera y relegaron al metalúrgico Antonio Caló.
Moyano repasó el rosario de demandas no atendidas por el Ejecutivo: mencionó la falta de actualización de los topes en el Impuesto a las Ganancias y en los montos de las asignaciones familiares y se detuvo en los fondos de las organizaciones de salud de los sindicatos: «Nos están robando la plata de las obras sociales», bramó. El público que colmó las instalaciones del salón Felipe Vallese, de la CGT, lo interrumpió en varias ocasiones con la consigna «Para Moyano, la reelección».
Entre las novedades discursivas, calificó el Gobierno como «conservador» por ignorar los reclamos sindicales y le puso un valor a la inflación. Dijo que «supera ampliamente el 25 por ciento» y alegó que en esa línea será inviable el tope que pretende impulsar el Ejecutivo del 18 por ciento para las negociaciones paritarias de este año. Sobre este punto, calificó de «verso» la alegada distribución de la riqueza por parte de los funcionarios y se quejó de los intentos de «poner un tope a la discusión salarial».
También demandó un programa de «viviendas dignas para los trabajadores». «Nos estamos cansando, nos estamos agotando, se está acabando la paciencia», abundó.
También blanqueó que su principal arma reeleccionista fueron las críticas de los funcionarios. «Las denuncias me fortalecen», dijo, y minimizó las causas judiciales que amenazan con complicarlo, entre ellas las que investigan la denominada «mafia de los medicamentos» y, más reciente, el resultado de un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) que puso la lupa sobre los desembolsos estatales a las obras sociales.
Junto a Moyano estuvieron sus más leales en la CGT: Juan Carlos Schmid (dragado y balizamiento), Julio Piumato (judiciales), Omar Plaini (canillitas) y Facundo Moyano, uno de sus hijos y líder de los empleados de peajes. También volvió a mostrarse a su lado, como este martes en la reunión del Consejo Directivo, el taxista Omar Viviani.
Al mediodía, Moyano y Viviani compartieron un almuerzo con el jefe de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández. Pactaron una tregua luego de años de desencuentros, y el colectivero, como anticipó este diario, prometió poner a sus congresales al servicio de la reelección del camionero.
En paralelo, el metalúrgico Antonio Caló avanzó un casillero en su intento por competir contra Moyano en el período previo al congreso del 12 de julio. El mecánico Ricardo Pignanelli (SMATA) informó que respaldará a Caló en el cónclave de renovación de autoridades.


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