10 de mayo 2010 - 00:00

Muchos nervios y pocos anuncios

Julián Domínguez
Julián Domínguez
Balcarce (enviada especial) - Seguramente cuando el ministro Julián Domínguez decidió, a último momento, participar de la reunión de ganaderos en Balcarce, estaba muy lejos de imaginar que pasaría uno de sus peores momentos desde que está en el Gobierno. Mucho menos lo sospecharon los organizadores -el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA)-; los dueños de casa -el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); los más de 600 productores que ya estaban en el salón en ese momento, ni el casi centenar de periodistas decididos, a esa hora de la mañana, a cubrir dos multitudinarias jornadas técnicas sobre «La ganadería que se viene» (o sobre «la ganadería que se fue», como ironizó un asistente antes de los sucesos).

En todo caso, los cuestionamientos a viva voz que lanzó Alfredo Giusti de Rauch, no bien inesperadamente Domínguez puso un pie en el salón, no impidieron que el acto inaugural siguiera, aunque el nerviosismo, arriba y abajo del escenario, era evidente. El ministro finalmente tuvo que leer, fue un texto técnico desabrido, desubicado para la situación que se estaba dando, sólo cortado periódicamente por sorbos de agua, y que lo único que logró fue ir levantando más la temperatura de la audiencia a medida que se extendía, hasta que lo cortó abruptamente.

Y fue allí cuando quedaron en evidencia los silbidos desde el fondo, que rápidamente prendieron en el resto del salón y que apenas la habilidad del locutor oficial del INTA, Roberto Billard, logró «pisar», tapando el malestar creciente hasta que Domínguez y sus, a esa altura, muy serios acompañantes (el vicepresidente del INTA, Luis Bazterra, el secretario de Ganadería, Alejandro Lotti, el intendente local Echeverría, el titular del Instituto de Carne, Dardo Chiesa, etc.), lograron bajar del escenario dirigiéndose rápidamente, a un salón contiguo donde, a pesar de todo, se concretó la conferencia de prensa que había pedido Agricultura.

Cuestionamiento

Aunque el funcionario evitó aludir a lo que había sucedido, en su entorno no se privaron de rescatar la actitud de Giusti «que dio la cara», y cuestionar la de «los cobardes que se escudaron en el anonimato de chiflidos». Hasta los propios productores se quejaban luego por no haber mostrado su rechazo levantándose directamente de la reunión, en lugar de la silbatina y los epítetos («mercado libre sin compensaciones», «fuera», «si sabía que estaban acá no venía», «por el país ya tendrían que haberse ido», eran sólo algunas de las frases reproducibles vertidas).

De todos modos, formal e informalmente, el equipo de Agricultura alcanzó a dar algunas noticias positivas, aunque casi se perdieron en medio del escándalo:

  • Se va a flexibilizar el cupo de exportación de maíz. «Ya estamos trabajando en eso», adelantó Dominguez.

  • La semana próxima se habilitarán 3,5 a 4 millones de toneladas de trigo para la exportación, aproximadamente el 30% de la cosecha 10/11 que se espera, de 10-12 millones de toneladas.

  • Se mantienen los $ 600 millones para apoyo ganadero vía créditos y fondos fiduciarios.

  • Hay aproximadamente otros $240 millones para los ganaderos que por distintas razones no pueden acceder a créditos regulares. En general, se van a asignar mediante planes locales que deberán ser avalados por los intendentes de la localidad.

  • En los próximos 2 meses terminarán de completarse los pagos pendientes por los planes venta de terneros y Más Terneros.

  • También los productores de feed lots terminarán de cobrar las compensaciones pendientes desde el año pasado, aunque estos pagos de la ONCCA pueden demorarse algo más.


  • Terminada la conferencia, Domínguez, acompañado de casi todos sus colaboradores, partió raudo hacia Balcarce donde, según se comentaba ahí, mantendría algunas reuniones políticas.

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