1 de abril 2010 - 00:00

Mujica, Cuba y la “brutalidad”

Montevideo - Como quien termina de desandar el camino, el ex guerrillero tupamaro y actual presidente de Uruguay, José Mujica, cuestionó la «intolerancia» del régimen cubano de los Castro por apelar a la «brutalidad», en una entrevista con la prensa brasileña difundida el martes.

«El mundo no tiene la tolerancia. Mientras exista la posibilidad del recurso a la fuerza, a la brutalidad, a la guerra, a la intolerancia estaremos sujetos a primitivismos. Toda intolerancia debe ser evitada», dijo Mujica ante una pregunta sobre la «situación de los prisioneros políticos en Cuba» formulada en un reportaje con el diario conservador O Estado de Sao Paulo.

Esa declaración, en línea con gestos moderados que Mujica se esfuerza por hacer desde que asumió hace un mes, alentó a la oposición uruguaya a acentuar su reclamo contra el castrismo.

«La comunidad internacional debe ejercer una presión legítima sin interferir en los asuntos internos de cada país y en ese sentido reclamamos a Cuba el cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre derechos humanos y libertad política», subrayó ayer el diputado del Partido Nacional (centroderecha) Jaime Trobo. En la misma línea, el ex presidente conservador y candidato derrotado por Mujica en noviembre pasado, Luis Alberto Lacalle (PN), se comunicó el martes telefónicamente con la madre del disidente cubano Guillermo Fariñas, en huelga de hambre y sed desde hace un mes, para interiorizarse de su estado de salud y brindarle su apoyo humanitario.

Mujica, encarcelado por la dictadura entre 1973 y 1985, completa hoy su primer mes como presidente de Uruguay, lapso en el que llamó a la «unidad nacional» a las Fuerzas Armadas, alentó que represores procesados por crímenes de lesa humanidad cumplan prisión domiciliaria, y propuso «aislar un poco» y dar «instrucción militar» a adictos para enfrentar el drama social del paco, iniciativa que fue considerada terapéuticamente poco viable por especialistas.

En ese marco, su antiguo rival y ex presidente conservador Julio María Sanguinetti (Partido Colorado), tuvo una evaluación positiva de los primeros 30 días de mandato del ex guerrillero: «Ha definido un programa que entierra todos los tabúes históricos de la izquierda tradicional».

Agencias ANSA y AFP