27 de diciembre 2013 - 00:00

Murió el “doctor Tangalanga”

Murió ayer a los 97 años el humorista Julio Victorio De Rissio, conocido como "Doctor Tangalanga" o "Tarufetti", entre otros seudónimos que lo hicieron famoso por sus bromas telefónicas, que comenzaron a ser conocidas a fines de la década del `80, a través de casetes grabados que circulaban de mano en mano, aunque según sus recuerdos su actividad había comenzado en los `60, cuando decidió divertir a su amigo Sixto, que convalecía de una operación.

El método era el de la habitual "cargada" telefónica, sólo que en su caso más elaborada, con imaginación, y casi siempre con una buena carga agresiva (hiriente a veces), de dudoso gusto. De todas formas, casi todo el mundo festejaba estruendosamente estas burlas tan definitorias de cierta característica porteña, la misma que alimenta (por ejemplo) las cámaras sorpresa de Marcelo Tinelli. Por lo general, las víctimas de Tangalanga eran pequeños comerciantes, dueños de gimnasios, fábricas de pastas, farmacéuticos, masajistas. Tenía algunas rutinas que divertían a sus admiradores, como referir a un sobrino suyo o a un tío de Bahía Blanca como damnificados en alguna transacción y desafiar al interlocutor a una pelea a golpes de puño en alguna dirección precisa. Por mucho tiempo su identidad fue un misterio hasta que Jorge Guinzburg lo reveló en "Peor es nada", en 1994. En TV, apareció como un señor mayor, cuyos rasgos estaban ocultos por un bigote y una barba postiza, además de un gorro con visera. Ese programa fue el espaldarazo para ampliar su fama, que se extendió al ciclo de Susana Giménez y hasta su única incursión cinematográfica en el largo de animación argentino "El sol" (2009), de Ayar Blasco. Las bromas pesadas de Tangalanga pasaron de lo casero a la industria discográfica con "Los llamados telefónicos del Dr. Tangalanga", que alcanzaron los 9 volúmenes, "Los llamados inéditos del Dr. Tangalanga" (4 volúmenes), y otros.

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