Murió Elmore Leonard, brillante creador de thrillers y “oestes”

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Washington - El escritor estadounidense Elmore Leonard, destacado exponente de la novela negra y autor de 45 libros, muchos de las cuales inspiraron películas de Hollywood, murió ayer a los 87 años como consecuencia del derrame cerebral que sufrió hace un mes. Desde hace más de cinco décadas, sus cuentos y novelas concitaban un amplio público de lectores y sirvieron de base a varios films, como los westerns "El tren de las 3:10 a Yuma" (llevado al cine dos veces: la primera en 1957 por Delmer Daves, con Van Heflin y Glenn Ford, y la segunda en 2007 por James Mangold, con Russell Crowe y Christian Bale), "Hombre" de 1967, con Paul Newman, la comedia "El nombre del juego" ("Get Shorty", con John Travolta y Danny DeVito), además de "Un romance peligroso" ("Out of Sight" de Steven Soderbergh), y "Jackie Brown" (1997), de Quentin Tarantino, inspirada en su novela "Rum Punch".

Nacido el 11 de octubre de 1925 en Nueva Orlean de un padre empleado de General Motors, Leonard vivió con su familia en el sur del país antes de asentarse en Detroit en 1934. La lectura de "Sin novedad en el frente" de Erich Maria Remarque lo llevó a querer ser escritor. Tras un paso por la Marina durante la Segunda Guerra Mundial Leonard ingresó a la Universidad de Detroit, participando de concursos de escritura y vendiendo relatos a revistas con historias del Viejo Oeste. Paralelamente empezó a trabajar en una agencia de publicidad. Considerado por "The New York Times" como "el escritor de misterio más grande de estos tiempos", Elmore se graduó en inglés y filosofía, y se casó en 1949. Tuvo cinco hijos. La National Book Foundation le concedió la Medalla 2012 a la Contribución Distinguida a las Letras Estadounidenses en noviembre. En la entrega del premio, el novelista Martin Amis describió a Leonard como "un genio literario que escribe thrillers para releer".

Las obras más conocidas de Leonard están ambientadas en el sucio bajo mundo de ciudades como Detroit y Miami, y protagonizadas por policías, delincuentes y sicarios. Leonard admitió una que vez sus libros "no son exactamente cinematográficos. Tienen que ver con personas con armas de fuego en situaciones extremas", dijo. En su literatura, Leonard privilegiaba el diálogo y evitaba los largos párrafos con descripciones extensas de paisajes o monólogos interiores. Explicó su prosa desnuda en una guía de 10 puntos publicada por "The New York Times" y citado por sus muchos admiradores en Twitter cuando se conoció la noticia de su muerte.

Entre los consejos, Leonard señalaba: "Evite las descripciones detalladas de los personajes", "No entre en detalles describiendo lugares y cosas" y "Trate de dejar de lado la parte que los lectores tienden a saltarse". "Piense en lo que uno mismo se saltea al leer una novela: gruesos párrafos de prosa con muchas palabras", escribió. "Apuesto a que usted no se saltea el diálogo". Su regla más importante, que resume las 10: "Si suena como algo escrito, lo reescribo". Al morir, Leonard, quien en sus inicios trabajó en una agencia de publicidad, mientras escribía historias de vaqueros que vendía a varias revistas, estaba terminando su novela número 46. Su libro "The Big Bounce" fue rechazado 84 veces antes de ser publicado en 1969.

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