Murió el pasado 11 la artista plástica Norma Bessouet, maestra colorista, ilustradora y retratista de garra, dueña de un lirismo cautivante. Después de egresar de la Prilidiano Pueyrredón en 1967, Bessouet pasó por España para instalarse en Nueva York donde vivió entre 1981 y 2015 cuando regresó a Buenos Aires. Había ganado la Beca Pollock-Krassner en tres oportunidades y el Gran Premio de Honor del Salón Nacional en 1970 (dibujo). Con importantes retrospectivas en el Museo de Bellas Artes de Caracas en 2011 y Buenos Aires en 1999, su obra se inscribe dentro de un realismo mágico de exquisitez y candor proverbiales. En su pintura conviven los caballos y selvas de Uccello, los laberintos y seres del universo borgiano, los pájaros, elefantes y deidades hindúes, las infantas, esperpentos y mujeres calvas así como los deliciosos retratos de los hijos de sus amigos a los que dotó de un misticismo sugerente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario