27 de abril 2026 - 11:19

Goldman Sachs eleva su previsión del petróleo por el impacto "sin precedentes" de la guerra en Medio Oriente

El informe plantea un escenario más tensionado que el previsto inicialmente, con riesgos crecientes tanto para la economía global como para el equilibrio entre oferta y demanda de energía.

El mensaje del banco es claro: mientras persista la incertidumbre en Medio Oriente, el petróleo seguirá siendo un factor crítico no solo para el mercado energético, sino para el rumbo de la economía mundial.

El mensaje del banco es claro: mientras persista la incertidumbre en Medio Oriente, el petróleo seguirá siendo un factor crítico no solo para el mercado energético, sino para el rumbo de la economía mundial.

Depositphotos

La guerra en Medio Oriente continúa reconfigurando el mercado energético global y suma un nuevo capítulo con la revisión de proyecciones por parte de Goldman Sachs. El banco de inversión advirtió que la magnitud del conflicto ya tiene un impacto “sin precedentes” sobre la oferta global de petróleo y decidió ajustar al alza sus estimaciones de precios para los próximos meses.

El informe plantea un escenario más tensionado que el previsto inicialmente, con riesgos crecientes tanto para la economía global como para el equilibrio entre oferta y demanda de energía.

Un nuevo piso para el precio del crudo

Según los analistas de Goldman Sachs, el precio del barril de Brent alcanzaría los u$s90 en el cuarto trimestre de 2026, mientras que el WTI se ubicaría en torno a los u$s83. Se trata de un ajuste significativo respecto de las previsiones anteriores, que ubicaban ambos valores en torno a u$s80 y u$s75, respectivamente.

La revisión responde a un escenario en el que la normalización de las exportaciones desde el Golfo —clave para el abastecimiento global— se demoraría más de lo esperado. Ahora, el banco estima que el flujo a través del estrecho de Ormuz recién se estabilizaría hacia fines de junio, cuando antes proyectaba una recuperación para mediados de mayo.

Además, advierte que la producción en la región también tendrá una recuperación más lenta, lo que prolongará las tensiones en el mercado.

Escenarios extremos: hasta u$s120 por barril

El informe no solo eleva el escenario base, sino que también traza posibles escenarios de mayor estrés. En un contexto adverso, el precio del Brent podría superar levemente los u$s100 si la normalización del comercio energético se retrasa hasta fines de julio.

En un escenario aún más crítico, Goldman Sachs proyecta valores cercanos a los u$s120 por barril. Este caso contempla una reducción persistente en la capacidad de transporte de petróleo desde el Golfo, con una caída estimada de 2,5 millones de barriles diarios.

En contrapartida, un escenario favorable —con rápida normalización del comercio, sin daños estructurales en la infraestructura y con una respuesta más agresiva de Estados Unidos y la OPEP— podría llevar los precios por debajo de los u$s80.

Inventarios en mínimos y subas “no lineales”

Uno de los puntos centrales del informe es la advertencia sobre el nivel de los inventarios globales. Goldman Sachs prevé que las reservas visibles de petróleo caerán a su nivel más bajo desde 2018, lo que podría generar subas abruptas y difíciles de anticipar en los precios.

El banco sostiene que, en contextos de escasez extrema, el comportamiento del mercado deja de ser lineal y puede disparar aumentos más violentos de lo habitual. Esta dinámica se vería agravada si la crisis de suministro se prolonga en el tiempo.

En ese sentido, calcula que las reservas globales se están reduciendo a un ritmo récord de entre 11 y 12 millones de barriles diarios durante abril, impulsadas por pérdidas de producción en el Golfo Pérsico que alcanzan los 14,5 millones de barriles diarios.

Déficit récord y caída de la demanda

El informe también anticipa un fuerte desequilibrio entre oferta y demanda. Para el segundo trimestre del año, el mercado global registraría un déficit de 9,6 millones de barriles diarios, una cifra que refleja la magnitud del shock energético.

Sin embargo, este escenario de escasez también tiene un efecto contractivo. Goldman Sachs proyecta que la demanda mundial de petróleo caerá en 1,7 millones de barriles diarios en comparación con el año anterior.

Este ajuste responde a un fenómeno clásico en contextos de crisis energética: los precios altos terminan destruyendo demanda, ya sea por menor actividad económica o por sustitución de consumo.

El riesgo de una crisis prolongada

Los analistas advierten que las actuales reducciones de inventarios no son sostenibles en el tiempo. Si la crisis de oferta se extiende, será necesario un ajuste aún mayor en la demanda para reequilibrar el mercado.

En otras palabras, el mundo podría enfrentar un escenario en el que la estabilización no llegue por el lado de una mayor oferta, sino por una desaceleración económica más profunda.

Un mercado cada vez más volátil

El nuevo informe de Goldman Sachs confirma que el mercado petrolero atraviesa uno de los momentos más volátiles de los últimos años. La combinación de tensiones geopolíticas, interrupciones logísticas y caída de inventarios genera un escenario de alta incertidumbre.

Para países importadores de energía, este contexto implica mayores costos y presión inflacionaria. Para los exportadores, en cambio, abre una ventana de ingresos extraordinarios, aunque con riesgos asociados a la inestabilidad global.

El mensaje del banco es claro: mientras persista la incertidumbre en Medio Oriente, el petróleo seguirá siendo un factor crítico no solo para el mercado energético, sino para el rumbo de la economía mundial.

Dejá tu comentario

Te puede interesar