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Murió Silvana Roth, la peronista rubia
Nacida Silvana Rota, en Genova, y rápidamente afincada en Buenos Aires, se inició en el cine en 1939 como ganadora de uno de los típicos concursos que por entonces organizaba el famoso periodista Chas de Cruz en busca de nuevos rostros para el naciente cine argentino. Primero fue una cara bonita en ocasionales escenas de «Fragata Sarmiento», «La casa del recuerdo», «Novios para las muchachas». Luego, en «Los martes orquídeas», la hermana mayor de Mirtha Legrand, a quien acompañó luego en «Adolescencia». Pronto llegaron «La hija del ministro», de Francisco Mugica (Enrique Serrano era el funcionario acusado de corrupto y Juan Carlos Thorry el periodista que quiere denunciarlo pero se enamora de ella), «Siete mujeres» y «Villa Rica del Espíritu Santo», ambas del español Benito Perojo, y otros trabajos de mérito, ya protagónicos.
En teatro integró el elenco estable del Nacional Cervantes, y se lució especialmente con Narciso Ibáñez Menta y Santiago Gómez Cou en «Jacobowsky y el coronel», 1945, y en «Electra», de Sofocles, representada en las escalinatas de la Facultad de Derecho, 1950. Fue popular también en los radioteatros. Pero en 1951, tras rodar «De turno con la muerte», abandonó el arte y se dedicó de lleno al Ateneo Cultural Eva Perón, junto a Fanny Navarro. Por ello ambas integraron luego la lista negra de la Libertadora. Reapareció en cine solo 20 años después, como madre de un joven sordomudo en «El ayudante», de Mario David, periodista que así se iniciaba como director.
Entre 1973 y 1976 fue diputada nacional por el Frejuli. Y luego otra vez el ostracismo. Pero treinta años más tarde, pisó el Cervantes de nuevo: fue para recibir el Cóndor de Plata a la Trayectoria, otorgado por Cronistas de Cine. Le siguieron el Premio Podestá a la Honorable Trayectoria, de la Asociación Argentina de Actores, en 2003, el Susini de la gente de radio y el de la Obra Social de Actores en 2006, y otros reconocimientos. Al comentar su fallecimiento, el historiador Blanco Pazos agregó: «Era una señora encantadora, simpática y querida por su público y sus compañeros». No todas las actrices lo son.
Paraná Sendrós


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