6 de septiembre 2011 - 00:00

Murió tenor Licitra, el “heredero de Pavarotti”

Considerado mundialmente el sucesor de Pavarotti en el reinado de los tenores, Salvatore Licitra murió ayer a los 42 años como consecuencia de un accidente de moto.
Considerado mundialmente el sucesor de Pavarotti en el reinado de los tenores, Salvatore Licitra murió ayer a los 42 años como consecuencia de un accidente de moto.
Buenos Aires tuvo sólo una ocasión para escuchar en vivo al tenor Salvatore Licitra, llamado «heredero de Pavarotti» y muerto tan tempranamente ayer en Italia, como consecuencia de un accidente con su moto. Fue hace exactamente un año, con la Orquesta del teatro Alla Scala en el Colón, durante la versión de concierto de «Aída» de Verdi que dirigió Daniel Barenboim en el Abono Bicentenario.

Licitra, de 42 años, falleció por la mañana de ayer en el Hospital Garibaldi de Catania, luego de varios días de internación tras estrellarse con su Vespa contra la pared de un puente y golpearse la cabeza. Su novia, una muchacha china de 29 años, salió ilesa del accidente. Ella llevaba casco, él no, y perdió el control de la pequeña moto cuando vio venir de frente a un automóvil a alta velocidad, que sin embargo frenó sin chocarlo. Los familiares de Licitra decidieron donar sus órganos luego de que los médicos decretaran la muerte cerebral.

Licitra había descubierto de casualidad a sus 18 años, durante unas vacaciones en Sicilia, sus dotes para el canto lírico, cuando comenzó a remedar una canción que escuchaba por la radio. Sus padres habían emigrado por trabajo a Berna, Suiza, donde nació el tenor el 21 de noviembre de 1968.

Licitra debutó en 1988 pero su reconocimiento internacional llegó en mayo de 2002, cuando debió reemplazar a Luciano Pavarotti en el Metropolitan de Nueva York, en el papel de Caravadossi en «Tosca», luego de que su famoso antecesor cancelara imprevistamente su presentación.

«The New York Times» lo consideró un «tenor de la gran tradición italiana» y su carrera lo llevó a Inglaterra, Estados Unidos y Alemania, entre otros destinos. Interpretó papeles en el Arena de Verona, en la Scala de Milán y Riccardo Muti lo eligió para el papel de Alvaro en una producción de «La fuerza del destino». Además, de sus grandes actuaciones en escenarios de todo el mundo, el tenor lanzó varios trabajos discográficos. Su interpretación del aria «Mi par dudir ancora» de «Los pescadores de perlas» de Bizet en el film «The Man Who Cried» también le dio otro espaldarazo a fines de los 90. Su agenda de presentaciones para los años venideros estaba completamente cargada.

Su vasto repertorio contaba ya con los protagónicos en las óperas «Tosca», «Turandot», «Madama Butterfly», «Don Carlo»; «La fanciulla del West», «Ernani», «Un ballo in maschera», «Il trovatore», «La Gioconda» y otros. Junto con el argentino Marcelo Álvarez habían grabado un disco conjunto, con arias de repertorio.

Su amplio caudal y su fácil llegada al Do de pecho le había generado, paradójicamente, una pequeña controversia. Cuando en la temporada 2000/2001 el teatro Alla Scala repuso «Il Trovatore», tras 22 años de no representarla, el director Riccardo Muti, que lo había elegido para el papel de Manrico, le prohibió sin embargo que intercalara al «Do» final en la cabaletta «Di quella pira», algo que es tradicional para muchos tenores pero que no está en la partitura. Licitra lo obedeció pero el público, que conocía su grabación con ese agudo, protestó ruidosamente al no escucharlo. Seis meses después, en la Arena de Verona, Licitra (sin Muti en el podio), se dio el gusto de intercalar dos Do de pecho en ese pasaje, despertando el éxtasis en el público.

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