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Nación desembarca en la campaña con plan policial
Nilda Garré
Desde las 10 dará comienzo el despliegue de 1.250 efectivos de la Gendarmería Nacional y otros tantos de la Prefectura Naval. Dos horas después, Garré presidirá un acto en Amancio Alcorta al 4100, con la presencia de los jefes operativos del plan «Unidad Cinturón Sur» y de los titulares de las seis comisarías del área. Se trata de las reparticiones de La Boca, Barracas, Nueva Pompeya, Parque Patricios, Bajo Flores, Villa Soldati y Villa Lugano.
Entre los presentes estará el brazo ejecutor del programa: Miguel Robles, subsecretario de Delitos Complejos y Crimen Organizado del Ministerio de Seguridad, quien será el encargado de la coordinación general. Se trata de un exjefe policial cordobés, que estuvo al frente del área de Telecomunicaciones de la Policía provincial. Desde fin de año, cuando se creó el ministerio, Robles escaló vertiginosamente en la consideración de Garré hasta ser puesto al frente del plan más ambicioso y visible en términos de seguridad lanzado por la funcionaria.
Fama
Robles cobró fama en Córdoba por su actuación en algunos de los casos más resonantes de los últimos años. Participó en las investigaciones del asesinato de Nora Dalmasso, del violador serial Marcelo Sajen y en la captura de Martín «Porteño» Luzzi, entre otros. Pero también ganó notoriedad cuando en octubre pasado Cristina de Kirchner comentó por twitter que leía por entonces el libro «La Búsqueda», de su autoría, en el que Robles investiga el asesinato de su padre, también policía, en la década del 70, que en principio se atribuyó a la organización Montoneros pero que con el tiempo derivó a la posible responsabilidad de un grupo interno de la fuerza cordobesa.
Con ese currículum y con el visto bueno del ala del gabinete que encabeza el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, ganó rápidamente la consideración de Garré y se posicionó como uno de sus colaboradores más estrechos. Aunque figura en el organigrama de Seguridad por debajo de la viceministra, Cristina Caamaño, en los hechos reporta en forma directa a Garré.
Parte del plan de la ministra es que las tres fuerzas presentes en el distrito (Policía Federal, Gendarmería y Prefectura) tendrán que reportar a Robles, que de acuerdo con la idea original contará con la asistencia en esa tarea de personal de la cuarta fuerza involucrada, la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Garré quiere que parte del modelo de gestión de la PSA, que tiene conducción civil, sea aplicado al Cinturón Sur. En la Federal temen que se trate de una prueba piloto para, en el mediano plazo, desembarazarse de la conducción uniformada de la fuerza.
La incorporación de la PNA y Gendarmería a las seis comisarías de la zona sur duplicará la presencia de efectivos en el área. Hasta ahora, entre las seis dependencias sumaban 1.500 uniformados de la Federal, que a partir de hoy quedarán reducidos a 500 con la derivación del millar restante a otras comisarías. Pero a los que quedaran en zona sur se les sumará un total de 2.500 efectivos de las otras fuerzas.


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