16 de junio 2010 - 00:00

Nada detiene a Santos rumbo a la presidencia

Una bogotana sostenía ayer un cartel a favor del candidato del Partido Verde, Antanas Mockus, pese a que las encuestas anticipan una diferencia de, al menos, 30 puntos a favor del oficialista Juan Manuel Santos.
Una bogotana sostenía ayer un cartel a favor del candidato del Partido Verde, Antanas Mockus, pese a que las encuestas anticipan una diferencia de, al menos, 30 puntos a favor del oficialista Juan Manuel Santos.
Bogotá - La sólida popularidad del presidente Álvaro Uribe, la maquinaria del oficialismo, los errores de la oposición y el rescate de cuatro policías y militares que por doce años habían estado en manos de las FARC fortalecieron todavía más a Juan Manuel Santos rumbo al Gobierno de Colombia. Ya nada parece detener al postulante de Uribe, que el domingo será electo presidente en el balotaje frente al centrista Antanas Mockus.

«Los electores se definieron en la primera vuelta (del 30 de mayo) y le apostaron nuevamente a la agenda de la seguridad democrática del presidente Uribe. Obviamente, este rescate fortalece esa candidatura», opinó León Valencia, de la organización Nuevo Arcoiris, que estudia el conflicto local.

«En un momento de la campaña electoral se pensó que la agenda iba a cambiar un poco hacia los temas de corrupción. Pero fue una ilusión, la gente pensó que la seguridad es lo principal», añadió Valencia. Para Alejo Vargas, politólogo de la Universidad Nacional, este rescate «fortalecerá aún más la candidatura de Santos», de quien las encuestas preveían que en el balotaje podría duplicar la votación de su rival, el independiente Mockus (Partido Verde), «pero que ahora tendrá una diferencia aún mayor». El 30 de mayo, el oficialista sumó el 46,6% de los votos, frente al 21,5% del principal opositor.

Santos fue ministro de Defensa de Uribe entre 2006 y 2009, cuando renunció a ese cargo para poder postularse a las elecciones de este año. En 2008 dirigió la «Operación Jaque», con la cual fueron rescatados la ex candidata a la presidencia Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y once policías y militares.

A principios de ese mismo año, las fuerzas de seguridad habían bombardeado un campamento de las izquierdistas FARC en Ecuador, en una operación en la que murieron 25 personas, entre ellas el número dos de la guerrilla, Raúl Reyes.

Santos también dio en 2008 la primicia de la muerte por causas naturales de Manuel Marulanda «Tirofijo», legendario fundador de las FARC, anuncio por el que demostró la penetración de los servicios de inteligencia en la guerrilla, que días después confirmó la noticia.

En ese contexto, el rescate de los cuatro uniformados que más tiempo llevaban en cautiverio aparece como muy oportuno de cara a la segunda vuelta presidencial. «Se trata de una operación que se había preparado desde hace tiempo y que se tenía reservada para estos días. Puede disminuir la abstención, despertando el entusiasmo de los electores, y se reflejará en la votación por Santos», consideró el analista Rubén Sánchez, de la Universidad del Rosario.Valencia, en tanto, refirió que operativos como la «Operación Camaleón», como se llamó al rescate de los cuatro uniformados, «son largamente preparados, y no se puede descartar que haya sido pensado para coincidir con el evento electoral».

«Uribe y su coalición de Gobierno han sido muy hábiles para golpear a la guerrilla y para usar esos golpes políticamente», dijo.

Sin embargo, Sánchez descartó que el operativo incida en una disminución de la votación de Mockus. «Los votos de Mockus ya son suyos, y se trata de una protesta muy abierta y consciente frente a la candidatura de Santos. No deberían bajar», señaló.

El candidato oficialista recibió el apoyo de los partidos que salieron tercero y quinto, Cambio Radical y Conservador, respectivamente, en tanto que Mockus no pudo sumar al Polo Democrático Alternativo (PDA, izquierda), que ocupó el cuarto lugar en la primera vuelta, en medio de indefiniciones que podrían pasarle factura el domingo.

Agencias AFP y ANSA

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