31 de julio 2009 - 00:00

Nada frena a ETA: mató a dos policías en un centro turístico

Un grupo de turistas observa atónito el lugar del atentado, ubicado en las cercanías de la playa Palmanova, Palma de Mallorca. La explosión fue impactante, con llamas, y el vehículo saltando por los aires, relataron testigos.
Un grupo de turistas observa atónito el lugar del atentado, ubicado en las cercanías de la playa Palmanova, Palma de Mallorca. La explosión fue impactante, con llamas, y el vehículo saltando por los aires, relataron testigos.
Calviá, España - En poco más de 24 horas, la organización terrorista vasca ETA dio muestras de una fortaleza impensada hasta hace pocos meses. Tras haber atacado el miércoles viviendas de guardias civiles en Burgos, ayer provocó con una explosión la muerte de dos agentes en la isla turística de Mallorca. A cincuenta años de su creación, que cumple hoy, ETA retomó una vieja estrategia de atentar en puntos turísticos en plena temporada de verano.

Los agentes Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva, de 28 y 27 años, respectivamente, que apenas llevaban un año de servicio, transitaban en su patrulla cuando se produjo la explosión de un artefacto que había sido adosado en el chasis. La bomba habría sido accionada a distancia en las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil en la localidad de Palmanova, en el municipio de Calviá, próximo a Palma de Mallorca. Sin embargo, otros testigos afirmaron que la bomba estaba colocada en un vehículo 4x4 que estaba estacionado cerca del automóvil policial.

Según el delegado del Gobierno en las Islas Baleares, Ramón Socías, las víctimas, que vestían de civil y trabajaban en tareas de mantenimiento, estacionaron el vehículo en las proximidades, entraron al cuartel y retornaron al coche, que explotó cuando intentaban ponerlo nuevamente en marcha.

Horas después del atentado, que ocurrió poco antes de las 14, personal técnico provocó una explosión controlada de una segunda bomba hallada en un vehículo situado en las proximidades del otro cuartel en Palmanova.

La brutal irrupción de ETA en Mallorca deja evidenciada una capacidad logística significativa de la organización separatista, pese a los reiterados golpes policiales en su contra.

Apenas una hora después del atentado, las autoridades pusieron en marcha la «operación jaula» y ordenaron el cierre por cuatro horas del aeropuerto y el puerto de Palma de Mallorca para evitar que los terroristas pudieran abandonar la isla mediterránea, uno de los principales destinos turísticos de España.

Palma de Mallorca es también el lugar elegido por la familia real española para pasar sus vacaciones de verano en el palacio de Marivent. Los reyes se encontraban ayer en la playa portuguesa de Madeira. Por el movimiento turístico, especialmente de alemanes y británicos, el de Mallorca es el tercer aeropuerto de España (22,8 millones de viajeros en 2008), detrás de los de Madrid-Barajas y El Prat de Barcelona,. ETA ha asesinado a 206 agentes en su historia. La Guardia Civil fue un ícono importante de la dictadura de Francisco Franco, pero en los últimos años, el cuerpo ha sido una salida laboral para muchos jóvenes sin empleo. El atentado de ayer se produjo 34 horas después de que la organización terrorista, que busca la independencia del País Vasco, intentara una matanza con la colocación de una furgoneta cargada con más de 200 kilos de explosivos frente al cuartel de la Guardia Civil en Burgos, provincia del norte de España.

Más de 60 personas sufrieron heridas leves a causa de ese atentado que ocasionó daños materiales.

Estas nuevas acciones de ETA recibieron la condena unánime de las fuerzas políticas españolas y también de instituciones y gobiernos de todo el mundo. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en una declaración institucional transmitida por televisión, condenó «esta nueva vileza, con mucho dolor, con mucha rabia. No podrán escapar, no podrán eludir la acción de la Justicia», reiteró el gobernante.

Zapatero, al igual que otros miembros del Gobierno, se trasladó a Mallorca para visitar la capilla ardiente de los agentes asesinados. También lo hizo el líder de la oposición, el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy.

El atentado de ayer, el primero en Mallorca con víctimas mortales, es el noveno de ETA en 2009 y eleva a tres el número de fallecidos en el año tras el asesinato el pasado 19 de junio, también con una bomba-lapa en chasis de un auto, del inspector de policía Eduardo Puelles, en la localidad vasca de Arrigoriaga.

En sus 40 años de actividad violenta, la organización terrorista surgida el 31 de julio de 1959 asesinó a 858 personas. Cuenta con más de 200 bajas en sus filas. El primer atentado mortal tuvo lugar hace 41 años (ver infografía).

Agencias EFE, ANSA y AFP

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