18 de agosto 2011 - 00:37

Natasha Binder: el legado continúa

Natasha Binder, pianista prodigio de sólo 10 años, actúa hoy en el Colón. Es hija de Karin Lechner y nieta de Antonio De Raco.
Natasha Binder, pianista prodigio de sólo 10 años, actúa hoy en el Colón. Es hija de Karin Lechner y nieta de Antonio De Raco.
TM La brillante estirpe pianística que comenzó con Antonio De Raco y su esposa Elizabeth Westerkamp, y continuó con Lyl Tiempo y sus hijos Sergio Tiempo y Karin Lechner, tiene en Natasha Binder (10 años e hija de Karin) una promisoria continuidad. Natasha, que ya deslumbró al presentarse con la Filarmónica de Buenos Aires el año pasado, volverá al Teatro Colón hoy a las 17 para interpretar el «Concierto en La menor» de Edvard Grieg con la Orquesta Académica del Colón dirigida por Francisco Noya. En el mismo concierto el ensamble que nuclea a alumnos de la Academia Orquestal del Instituto Superior de Arte interpretará «La pregunta sin respuesta» de Charles Ives y la suite «Ma Mère lOye» de Ravel. Dialogamos con Binder, nacida y criada en Bruselas.

Periodista: ¿Cómo te sentís en la Argentina?

Natasha Binder: Todo lo que es diferente me gusta y me interesa. Además acá tengo casa y familia.

P.: ¿Y el Teatro Colón?

N.B.: Me encanta. La semana pasada fui a ver «Pelléas et Mélisande», era la primera vez que iba a ver un espectáculo del Colón, me encantó.

P.: ¿También ves ópera en Europa?

N.B.: Fui dos veces cuando era chiquita, tampoco hay tantas óperas, y además no hay demasiadas entradas porque los teatros son más chicos.

P.: ¿Qué música escuchás en casa?

N.B.: De todo un poco, sobre todo lo que voy a tocar, también obras nuevas, un poco de jazz, por supuesto que a mi mamá y a mi tío, me gusta el tango... Alguna música moderna también, pero no todo.

P.: ¿Tocaste tango además de escucharlo?

N.B.: No, pero me encantaría.

P.: El concierto de Grieg es una de las grandes obras para piano y orquesta del repertorio. ¿Cómo te sentís ante ese desafío, y además en el Teatro Colón?

N.B.: Súper contenta, me encanta la idea. Es una obra difícil, pero todas las obras tienen una parte difícil, uno se arregla.

P.: ¿En este momento la música sigue siendo un juego, un placer, una costumbre familiar?

N.B.: Es todo eso. La música en sí es todo, y sobre todo que ocupa una buena parte de mi vida, entonces

se vuelve ya casi todo. No

se puede dar un solo adje

P.: ¿Qué otras cosas te gustan?

N.B.: Jugar, estar con mis amigos, ir a la escuela... hacer cosas «normales», entre comillas.

P.: ¿Te interesan los comentarios del público o las críticas de un concierto tuyo?

N.B.: Me interesa saber lo que tengo para mejorar, o que me digan lo que salió bien, me interesa mucho la opinión de los otros. Yo tengo mi propia opinión, y creo que es más importante que la de los otros, pero también considero la de los demás.

P.: ¿Y cómo es en general tu opinión sobre tus interpretaciones?

N.B.: Siempre es mejor ser un poco autocrítico, pero me gusta pensar con qué cosas estoy contenta, o corregir lo que no salió bien. Nunca una obra puede salir perfecta, la palabra «perfecto» no existe en la música.

P.: ¿Qué otras cosas vas a hacer este año?

N.B.: En octubre tocaré el primer movimiento del concierto de Grieg en el Teatro de La Monnaie en Bruselas en un concierto a beneficio de una fundación de ayuda a niños enfermos. Hay alguna pequeña sorpresa en noviembre también.

P.: El Colón anunció para ese mes un concierto con las tres generaciones de pianistas...

N.B.: Sí, va a ser muy lindo, es hermoso poder compartir la música, es una suerte.

P.: ¿Tocás habitualmente el piano con tu madre o tu tío?

N.B.: De vez en cuando. También en abril del 2010 ella me dirigió, porque estudió dirección orquestal, en el primer concierto de Beethoven, y en marzo de este año el concierto de Mozart K. 467, y en un momento del concierto pasaron un video de mamá tocando ese mismo concierto a la misma edad que tengo yo ahora. Fue muy emocionante.

Entrevista de Margarita Pollini

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