28 de junio 2012 - 00:00

Negocio brasileño

Una postal del partido. Rolando Schiavi cabecea forcejeando con Alessandro. Corinthians le sacó un empate a Boca y define en San Pablo.
Una postal del partido. Rolando Schiavi cabecea forcejeando con Alessandro. Corinthians le sacó un empate a Boca y define en San Pablo.
Corinthians terminó llevándose un merecido empate de la Bombonera, en un partido muy luchado ante un Boca que no encontró nunca el camino para inquietar a Cássio.

El Corinthians es un equipo que ataca como brasileños, pero defiende como italianos. Los defensores, encabezados por el calvo Alessandro, no tienen ningún prurito en revolear la pelota a la tribuna.

En el primer tiempo supieron cortar los circuitos de Boca y sin hacerle marca personal, nunca le dieron espacio a Riquelme y achicaron en la última línea haciendo caer en posición adelantada a Silva y Mouche en varias oportunidades.

En el segundo, Boca siguió luchando para generar situaciones de gol, pero caía en centros imprecisos y mucho desorden. Riquelme tuvo la más clara, ante pase de Somoza, pero elevó el remate.

Con el correr de los minutos, Corinthians empezó a aprovecharse de la desesperación por ganar de Boca, y de la mano de Alex creó un par de contraataques con cierto peligro. Sin embargo, Boca pudo ponerse en ventaja en un córner de Mouche, que peinó Ledesma al centro y cabeceó al arco Silva, la sacó Chicáo con la mano y Roncaglia de rebote puso el 1 a 0. Un Roncaglia que debió haber sido expulsado en el primer tiempo por doble amonestación. Corinthians puso delanteros para buscar el empate y uno de los ingresados, el juvenil Romarinho, encontró una pelota a espaldas de Schiavi y derrotó a Orión poniendo justicia.

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