23 de septiembre 2010 - 00:00

Néstor con Clinton para hablar de Haití y Unasur

Nueva York (enviado especial) - Nueva York será este año para Néstor Kirchner más que un paseo de acompañamiento a su mujer. El viaje está en el centro del operativo para reinstalarlo en la actividad después del episodio arterial que lo complicó hace 10 días. La prueba de eso es que el armado de su agenda en esta ciudad fue mucho más complicado y elaborado que el de Cristina de Kirchner, que aparecerá más aburrida cumpliendo con obligaciones de estado en la ONU o festejando con el G-77 y sólo disfrutando de refilón de los encuentros programados para su marido. Mientras tanto, Kirchner no tendrá tiempo para respirar en charlas con Bill Clinton, otros demócratas e intelectuales locales que siempre fascinaron al matrimonio.

No bien llegue hoy a Nueva York, el ex presidente tiene un encuentro agendado con Clinton, casi una yapa en el final de las reuniones de la Clinton Global Initiative en el hotel Sheraton, que ya terminan. Lo harán debutar a las 11.30 en ese foro, pero esta vez como secretario general de la Unasur y deberá sumergirse en los problemas de Haití, donde Clinton y su fundación actúan como delegados de Barack Obama en medio de la tragedia que vive ese país.

El Gobierno, de todas formas, siempre siguió ese tema de cerca y no sólo por la participación de tropas argentinas en Haití desde mucho antes que lo azotara el terremoto, donde desarrolló y mantuvo en funcionamiento el único hospital que asistió a la población en medio de la tragedia. De hecho, el segundo de Eduardo Luis Duhalde, Rodolfo Matarollo, está a cargo de la operación y ahora del asesoramiento a Kirchner.

A la noche, volverá al mundo de la diplomacia cuando a las 19.30 acompañe a la Presidente al American Museum of Natural History, único en Estados Unidos y conocido por todos los argentinos por haber inspirado la película «Una noche en el museo», donde Barack Obama y su esposa darán una recepción de bienvenida a todos los jefes de Estado que concurren a la Asamblea de Naciones Unidas. Ahí deberá resignar protagonismo en la foto, aunque podrá ubicarse junto a Michelle Obama, que a pesar de haber bajado en popularidad como lo hizo su esposo en los últimos meses, aún tiene mejor imagen positiva que él dentro del electorado estadounidense.

Mañana acompañará a Cristina de Kirchner a la sede de la ONU para el mensaje frente a la asamblea, como lo hace todos los años y luego comenzará un fin de semana más relajado en Nueva York.

Jorge Argüello podrá mostrarle el lunes la nueva residencia del embajador ante Naciones Unidas cuando lo invite allí a almorzar con el representante del Partido Demócrata Eliot Engel. No es un diputado más: ocupa hoy la presidencial del Subcomité de Relaciones Exteriores del Hemisferio Occidental y tiene algunas convicciones que pueden complicarle el almuerzo a Néstor Kirchner. Hace dos meses se hizo famoso en Sudamérica por haber acusado de ser «casi un tirano» a Hugo Chávez, de la Cámara de Representantes y describir su Gobierno como el que destruyó la economía venezolana, sin contar que también encabezó la crítica a los vuelos directos entre Caracas e Irán como una vía para traslado de terroristas. Se dice amigo de Cristina de Kirchner, a quien visitó dos veces en Buenos Aires.

De allí Kirchner partirá a la New School University, donde le organizaron una conferencia dentro del Observatorio Latinoamericano.

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