26 de diciembre 2016 - 00:00

Netanyahu acusó a EE.UU. de “gestar” un complot en contra de Israel en la ONU

El premier respondió ayer con dureza a la resolución del Consejo de Seguridad que califica de ilegales los asentamientos en Cisjordania. Los ultraconservadores piden anexionarse los territorios.

PROTESTA.  El Gobierno de Benjamin Netanyahu se dedicó el fin de semana a repudiar la aprobación del texto 2334 del organismo.
PROTESTA. El Gobierno de Benjamin Netanyahu se dedicó el fin de semana a repudiar la aprobación del texto 2334 del organismo.
 Jerusalén - El primer ministro Benjamin Netanyahu acusó a la Administración de Barack Obama de haber "gestado" la resolución de la ONU que condenó los asentamientos israelíes en Cisjordania, el mismo día que convocó a los embajadores de los países del Consejo de Seguridad para censurarles su apoyo a la medida, en una ofensiva diplomática sin precedentes.

Uno tras otro, los representantes de China, Francia, Rusia, Reino Unido, España (que preside el Consejo este mes), Egipto, Japón, Ucrania, Uruguay, Angola y Estados Unidos fueron visitando a sus interlocutores en el Ministerio de Exteriores en Jerusalén para una "reunión de clarificación". Las fuentes explicaron que debido a que ayer era Navidad -el diario progresista Haaretz comparaba la situación con "convocar a un diplomático israelí en Yom Kipur", el día más sagrado del judaísmo- algunos de los embajadores no se encontraban en el país, por lo que acudieron sus segundos o encargados de negocios. Se trata de una convocatoria sin precedentes en la historia diplomática de estos dos aliados.

Además, el mandatario ordenó a sus ministros que durante las próximas cuatro semanas y hasta la toma de posesión de Donald Trump se abstengan de viajar a los 12 países que avalaron el texto 2334.

Aprobada por catorce votos a favor, ninguno en contra y la crucial abstención de Washington, la resolución exige el cese "inmediato" y "completo" de los asentamientos judíos en el territorio ocupado de Cisjordania y Jerusalén Este e insiste en que la solución al conflicto de Medio Oriente pasa por la creación de un Estado palestino que conviva junto a Israel.

La resolución condujo a un choque frontal entre Israel y el presidente Barack Obama, al que Netanyahu acusó de "abandonar a su suerte" al país en una "resolución antiisraelí vergonzosa". Ayer, en su acusación más explícita, el primer ministro dijo al comenzar la reunión semanal del Consejo de Ministros: "De la información que tenemos, no nos cabe duda de que la Administración Obama estuvo detrás de su gestación, la apoyó, coordinó su redacción y exigió su aprobación". Horas antes el ministro de Medio Ambiente, Zeev Elkin, reveló que había constatado con las autoridades de Ucrania que Washington les exigió el voto a favor, cuando Kiev se inclinaba por la abstención. Los únicos países que no fueron convocados a "clarificación" son Venezuela y Malasia, con los que Israel no tiene relaciones diplomáticas, y Nueva Zelanda y Senegal, que no tienen embajador. Estos cuatro países apadrinaron la resolución después de que Egipto, redactor original, la retirase de la mesa del Consejo por presiones de Israel.

Netanyahu llamó ayer a consultas a sus embajadores en Nueva Zelanda y Senegal y suspendió a este último país toda cooperación y ayuda financiera, una medida también aplicada a cuatro organismos de la ONU.

En ese sentido, el ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, ordenó ayer al Ejército la suspensión de los contactos de carácter "civil y político" con la Autoridad Palestina (AP), en una decisión que no afecta por ahora a la cooperación en materia de seguridad.

La resolución domina desde el viernes casi toda la agenda política israelí, con llamamientos como el del ministro y líder de un partido procolonización, Naftalí Bennet, para anexionarse las zonas C de Cisjordania, que representan algo más de la mitad del territorio palestino. "Hay dos alternativas: rendirse o soberanía. Rendirse y ceder lo hemos intentado desde hace 25 años. Ha llegado el momento de pasar a la soberanía", afirmó en declaraciones que publicó el diario Ynet. Las zonas C, según los acuerdos de Oslo, son aquellas en las que Israel mantiene el control absoluto, mientras las A están bajo control de la AP y las B son de control compartido. Pero Netanyahu pidió ayer que se rebajen las demandas de anexión o construcción masiva en las colonias, dado el temor a una nueva resolución de la ONU, quizás acompañada de sanciones, antes de que Obama abandone la Casa Blanca.

Inmediatamente después de la reunión con el embajador estadounidense, Dan Shapiro, Netanyahu acudió al Muro de los Lamentos, el lugar más sagrado del judaísmo y situado en la parte ocupada de Jerusalén, para encender junto con todos sus ministros la segunda vela de la fiesta judía de Janucá. "No tenía previsto venir aquí esta noche, pero a raíz de la resolución de la ONU, pensé que no había mejor lugar para encender las velas que el Muro de las Lamentaciones", afirmó. Y declaró: "El Muro de las Lamentaciones no es territorio ocupado. El barrio judío de la ciudad vieja no está ocupado. Los otros lugares no están ocupados. Por tanto, no aceptamos, no podemos aceptar, esta resolución".

Agencias EFE y ANSA,

y Ámbito Financiero

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