Netflix dividió las aguas en Venecia

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Como en Cannes, se alzaron voces contra el dominio del gigante de la TV. Es la primera vez que un film ganador no saldrá a través de salas.

Venecia - La palabra "Netflix" tuvo especial resonancia en la 75° edición del Festival de Venecia, que otorgó un León de Oro a "Roma", de Alfonso Cuarón, el primer film producido por el coloso mundial del streaming que, para algunos --empezando por Cannes--, es el enemigo de las salas de cine. Los artífices de esta revolución son el director artístico de la Mostra, Alberto Barbera, y el presidente de la Bienal de Venecia, Paolo Baratta. Lo confirma la revuelta de asociaciones de autores y expositores, convencidos de que es "indigno que la marca de la Bienal sea vehículo de marketing de la plataforma Netflix" y que el León de Oro debería ser "asequible para todos" y no sólo para suscriptores de la plataforma" que "con enormes recursos está poniendo en dificultades a las salas de cine italianas y europeas".

Barbera atajó las controversias en la conferencia de prensa final de la Mostra, en la que hizo un balance. "Todas las eventuales polémicas sobre este triunfo son efecto de una nostalgia que no se mide con la realidad de Netflix, la plataforma más importante, pero que también protagonizan Amazon y, en breve, seguramente otros", subrayó Barbera. "Parece, sin embargo, que Netflix está por comprar una cadena de salas cinematográficas en Estados Unidos. En síntesis: el futuro estará entre las salas y esta nueva realidad del streaming", agregó.

Por su parte, Baratta, sostuvo que "defender el pasado, hoy significa solo perder oportunidades". Una defensa del pasado tal vez con consecuencias, especialmente para el Festival de Cannes que podría perder, o haber ya perdido, su primado de festival internacional por excelencia -las dos últimas ediciones en el Lido fueron tal vez superiores respecto de las de la Croisette- al impedir ingresar a concurso a películas que no tienen salida en las salas comerciales. En ese sentido, Barbera sostuvo que "la rigidez de Cannes, de hecho, le da ventajas a Venecia".

Muchos periodistas se refirieron a la ausencia de premios para films italianos, precisamente en Venecia: "La revolución de Capri", de Mario Martone; "¿Qué harás cuando se incendie el mundo?", de Roberto Minervini y "Suspiria", de Luca Guadagnino. Al respecto, Barbera intentó apagar el incendio y sostuvo que "lo mismo sucede en Cannes con films de Francia". "Fue una edición rica en calidad que tuvo en carrera a más de 40 países", subrayó. Baratta, por su parte, sostuvo que el festival creció en materia de "tolerancia" del público. "Cuando tuvimos un apagón de más de 18 minutos en la Sala Granda, una jornada en la que hubo muchos rayos, las personas reaccionaron con mucha clase, algo impensable hace algunos pocos años", destacó. Respecto de Netflix y sobre el futuro del cine, Baratta se limitó a decir: "No somos precisamente nosotros los reguladores del mercado".

En cuanto a los premios principales, el mencionado "Roma", íntimo retrato en blanco y negro del mexicano Alfonso Cuarón sobre una criada en la Ciudad de México durante la turbulenta década de 1970, obtuvo el León de Oro. El Premio del Jurado fue otorgado a "The Favorite", de Yorgos Lanthimos, que trata sobre las mujeres que rodeaban a la reina Ana, y Olivia Colmon ganó el premio a mejor actriz por su interpretación de la reina. Jacques Audiard se llevó el premio a mejor director por "Hermanas y hermanos". Willem Dafoe fue premiado como mejor actor por "At Eternity's Gate", un homenaje de Julian Schnabel a Vincent Van Gogh. El director mexicano Guillermo del Toro presidió el jurado este año.

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