22 de junio 2018 - 00:00

Nicaragua: obispos lograron un cese de la represión

La Policía se comprometió ante un representante del Papa y la Conferencia Episcopal. Los religiosos viajaron al pueblo rebelde para “evitar otra masacre”.

TRINCHERA. Los habitantes de Masaya levantaron barricadas para proteger a los obispos de posibles francotiradores afines al Gobierno.
TRINCHERA. Los habitantes de Masaya levantaron barricadas para proteger a los obispos de posibles francotiradores afines al Gobierno.
Masaya - La Policía de Nicaragua se comprometió ayer a establecer un cese del fuego en la ciudad de Masaya, al este de Managua, y a liberar hoy a 64 detenidos, tras una reunión con el nuncio apostólico en el país, Waldemar Sommertag, y el presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Leopoldo Brenes.

Así lo anunció Brenes, quien acompañó a Sommertag, enviado del papa Francisco, a una reunión con el comisionado Ramón Avellán, jefe de Policía de Masaya, luego de cuatros días de una fuerte operación policial contra manifestantes civiles en esa ciudad.

Cientos de miles de hombres, mujeres y niños salieron a las calles de Masaya para recibir a una delegación de obispos católicos.

Brenes, acompañado por el clero de la Diócesis de Managua, a la que también pertenece Masaya, caminó con una imagen de Jesús por las calles de la ciudad que se declaró en rebeldía ante el Gobierno del presidente Daniel Ortega.

Cientos de personas ayudaron a levantar barricadas para dar paso a los religiosos cuando se dirigieron al barrio indígena de Monimbó, foco de la resistencia en la ciudad.

Masaya, 30 kilómetros al sureste de Managua, vivió la mañana de ayer un violento ataque de unos 500 hombres entre antimotines y parapolicías, según el secretario de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Álvaro Leiva, quien denunció también un uso de fusiles AK 47 y Dragonov, que son armas de combate que solo el ejército puede emplear.

Los pueblos asentados sobre la carretera a Masaya salieron al paso de la caravana de los obispos católicos, algunos llorando de rodillas.

El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, en un emotivo mensaje llamó a no tomar la justicia por propia mano, a "no imitar las mismas actitudes y actos criminales. No queremos más criminales en Nicaragua". "Quiero recordar uno de los mandamientos de la ley de Dios", dijo y la población respondió en coro: "No matarás".

Báez, un duro crítico del Gobierno, hizo un vehemente llamado "a los francotiradores, a Daniel Ortega y Rosario Murillo: Ni un muerto más".

El cardenal Brenes comunicó a los feligreses que el papa Francisco les envió un mensaje de que "Dios les acompañe" en la misión pacificadora.

La represión ha causado, en dos meses de protestas, al menos 215 muertos y unos 1.500 heridos, según organismos de derechos humanos independientes.

Agencias AFP y DPA

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