Los efectos del glifosato (principal químico de la producción sojera) no implicarían riesgos para la salud humana siempre y cuando este herbicida sea utilizado de manera responsable. La afirmación sobre el polémico tema se desprende de un informe del Consejo Científico Interdisciplinario, creado en el ámbito del Conicet, cuyos contenidos fueron difundidos ayer por las cámaras de agroquímicos y semilleras.
El Laboratorio de Embriología Molecular del Conicet-UBA (Facultad de Medicina) había afirmado a principios de año que el glifosato era «altamente tóxico» y provocaba efectos devastadores en embriones. «Con dosis de hasta 1.500 veces inferiores a las utilizadas en las fumigaciones sojeras, se comprobaron trastornos intestinales y cardíacos, malformaciones y alteraciones neuronales», aseguró el Conicet en abril pasado.
La polémica se instala nada menos que sobre una de las patas de la modernizada producción de soja, que logra amplias cosechas gracias al uso conjunto de la siembra directa, las semillas transgénicas y el uso de un potente herbicida como el glifosato.
El escenario favorecería ahora la situación del cuestionado glifosato, al menos según el informe difundido ayer por la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (CIAFA), la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP) y la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid). Los datos surgen de la evaluación de los trabajos científicos nacionales e internacionales referidos a los efectos del glifosato sobre la salud humana y el ambiente, cuyas principales conclusiones son las siguientes:
No hay vestigios de glifosato en harina ni en aceite de soja. En granos sí pueden encontrarse. Con un uso responsable del producto, el consumo de alimentos y agua que contengan residuos de la molécula o el metabolito no debería implicar riesgos para la salud humana.
Los efectos tóxicos de la molécula en mamíferos no humanos se observan con vías de ingreso al organismo a dosis difícilmente alcanzables en ambientes rurales en los que se aplique el producto en forma apropiada.
El glifosato y su metabolito son sustancias ligeramente tóxicas para mamíferos.
La muerte en seres humanos «puede» provocarse con ingestas en grandes cantidades con fines suicidas.
Los estudios revisados no demuestran correlación entre exposición al glifosato e incidencia de cáncer. Tampoco demuestran correlación en el aumento de defectos de nacimiento y anormalidades en el desarrollo de hijos de aplicadores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario