9 de noviembre 2016 - 00:00

Nisman: acusación a Cristina en manos de Casación

Sin delito, sin nueva prueba, sin apelación, sin querella y sin tribunal de Casación que intervenga. Así quedó el estatus judicial del intento de reapertura de la denuncia del fiscal Alberto Nisman, luego de que el fiscal de Casación Javier De Luca rechazara sostener el recurso del fiscal de la Cámara Federal Germán Moldes. Ahora la decisión final quedará en manos de los jueces del máximo tribunal penal, donde las internas recrudecieron, tal como adelantó Ámbito Financiero. La guerra entre los camaristas es cada vez menos silenciosa y la presión recayó en la jueza Ana María Figueroa. La fiscalía denunció un intento de "forum shopping" y consideró que la DAIA no puede ser tenida como parte querellante en el expediente porque no presentó el poder especial que la Justicia requiere para poder litigar, lo que informó este diario ayer.

La decisión de De Luca fue como un déjà vu de lo que sucedió el año pasado, cuando la denuncia de Nisman contra Cristina de Kirchner recorrió todo el espinel judicial, cosechando rechazos en cada instancia. "Las llamadas pruebas nuevas no son pruebas, ni nuevas y aunque por su intermedio se intentase probar algo, no sería otra cosa que más de lo mismo, un hecho no delictivo", concluyó De Luca en el dictamen presentado ante la Sala I de Casación. Esto dejó por el camino el segundo intento del fiscal Moldes, que cuestionó la negativa del 27 de septiembre de Jorge Ballestero y Eduardo Freiler a la reapertura, en sintonía con lo que ya había fallado (por segunda vez) Daniel Rafecas. El fiscal se remitió en parte a lo que había dictaminado el año pasado, pero agregó un punteo para contraatacar la apelación de Moldes. "Que el Acuerdo haya sido declarado contrario a la Constitución no significa que su celebración constituya un delito", sostuvo, al afirmar que "es una simplificación jurídicamente inaceptable sostener que el Acuerdo tenía como objetivo el levantamiento de las capturas" de los iraníes acusados por al atentado a la AMIA. Así reiteró que nada de lo denunciado por el extitular de la UFI AMIA es un delito, ni tampoco la escucha al excanciller Héctor Timerman que conversa con el entonces titular de la AMIA, Guillermo Borger, en los prolegómenos de la firma del acuerdo con Irán.

"Nadie explica el origen de la grabación de esa conversación telefónica, lo cual lleva a concluir que fue obtenida sin el consentimiento previo de ambos interlocutores", resaltó De Luca al deslizar que había sido "editada". Y avanzó también sobre la figura de "traición a la Patria" por la que los imputados están denunciados en la causa paralela, a cargo del juez federal Claudio Bonadio. "No existía al momento de su realización, ni existe ahora, el contexto de conflicto bélico que exige la figura penal", señaló el fiscal sobre el delito que agregó Moldes en su apelación. De Luca graficó además el obstáculo procesal por el que la apelación de la DAIA podría caer, dejando desierto el nuevo intento de promover la denuncia. "Adelanto que solicitaré que antes de darle trámite, la Cámara decida qué hacer con el recurso de la pretensa querellante en tanto carece de personería para querellarse, porque su presentación inicial no fue acompañada del correspondiente poder especial ni ello fue suplido durante el trámite de este proceso en el tiempo que la ley prescribe", indicó Bonadio; cuando inició la causa paralela basada en una escucha a Timerman ya se lo había solicitado, sin embargo la DAIA desistió de avanzar como querellante en esa causa. Ariel Cohen Sabban no está mandatado para actuar sin ese poder que le otorgue la representación por parte de la DAIA, principal interesada en desarchivar la denuncia de Nisman. Ahora esa cuestión deberá ser decidida por el tribunal.

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