2 de junio 2026 - 17:57

El BCRA compró otros u$s175 millones y quedó al borde de cumplir su meta anual

La autoridad monetaria acumuló compras por u$s9.986 millones en lo que va de 2026 y quedó a un paso del objetivo previsto de mínima para todo el año. Por su parte, las reservas brutas subieron a u$s48.427 millones.

El Banco Central quedó a un paso de alcanzar los u$s10.000 millones de compras en 2026, una señal clave para la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria. El mercado sigue de cerca si el flujo de divisas podrá sostenerse cuando se modere la estacionalidad del agro.

El Banco Central quedó a un paso de alcanzar los u$s10.000 millones de compras en 2026, una señal clave para la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria. El mercado sigue de cerca si el flujo de divisas podrá sostenerse cuando se modere la estacionalidad del agro.

El Banco Central (BCRA) compró otros u$s175 millones este martes 2 de junio y quedó al borde de alcanzar una marca clave para el programa económico: los u$s10.000 millones de saldo positivo neto en lo que va de 2026. Con la operación, el acumulado del mes ascendió a u$s230 millones y el anual llegó a u$s9.986 millones.

El dato consolida una de las principales señales que mira el mercado: la capacidad de la autoridad monetaria para recomponer reservas sin generar, hasta ahora, un salto cambiario disruptivo.

En ese sentido, las reservas internacionales brutas subieron u$s59 millones en la rueda y finalizaron en u$s48.427 millones. La mejora se produjo con un aporte contable positivo del oro, cuya cotización avanzó 0,24% y habría sumado alrededor de u$s10 millones al valor de los activos del BCRA.

Entre las principales monedas de la canasta del DEG, el euro se mantuvo estable frente al dólar, la libra avanzó 0,10% y el yen se depreció 0,18%, mientras que el yuan mostró una leve mejora de 0,04% frente a la divisa estadounidense. Como las reservas se informan en dólares, estos movimientos pueden generar variaciones contables sobre los activos denominados en otras monedas.

En el frente cambiario, el dólar mayorista subió $1, equivalente a 0,07%, y cerró en $1.427 para la venta. El ajuste fue mucho más moderado que el salto registrado en el arranque de junio, cuando el tipo de cambio oficial había avanzado $18 y marcado su mayor suba diaria desde marzo.

Aun así, la cotización se mantuvo lejos del techo del esquema de bandas cambiarias, que este martes se ubicó en $1.742,24. La distancia contra el límite superior se mantuvo en torno al 20,25%, lo que todavía deja margen para que el BCRA continúe acumulando divisas sin activar intervenciones defensivas.

A nivel minorista, el dólar oficial promedio relevado por el BCRA se ubicó en $1.448,79, con una suba diaria de 0,29%. Entre las cotizaciones financieras, el MEP avanzó 0,90% hasta $1.451,54, mientras que el contado con liquidación (CCL) subió 1,10% y alcanzó los $1.507,08. En el mercado informal, el dólar blue se mantuvo sin cambios en $1.435, según un relevamiento de Ámbito en la city porteña.

La brecha cambiaria sigue contenida en niveles muy bajos, aunque los dólares financieros acompañaron con mayor intensidad la corrección del tipo de cambio oficial. En paralelo, el mercado de futuros mostró una señal distinta: los contratos cerraron con mayoría de bajas, con una variación promedio negativa de 0,16%.

El mercado pricea un dólar mayorista de $1.447 para fines de junio y de $1.621 para diciembre. Las tasas implícitas se ubicaron en 1,48% mensual para junio, equivalente a 17,81% anualizado, y en 1,64% mensual para julio, equivalente a 19,73% anualizado. Por contrato, junio y julio se mantuvieron sin cambios, mientras que agosto cayó 0,03%, septiembre 0,10%, octubre 0,13%, noviembre 0,19%, diciembre 0,09%, enero 0,09%, febrero 0,09%, marzo 0,41% y abril 0,40%.

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El dólar oficial subió menos, pero el mercado mira la demanda de pesos

La rueda cambiaria confirmó que la oferta de divisas sigue abasteciendo al mercado oficial, aunque los analistas advierten que la dinámica de las próximas semanas dependerá cada vez más de la demanda de pesos. Después del salto del lunes, el dólar mayorista volvió a avanzar, pero a un ritmo mucho más acotado, en una jornada en la que el Banco Central aceleró sus compras y quedó a solo u$s14 millones de la meta anual de u$s10.000 millones.

Desde PPI señalaron que la presión inicial sobre el dólar oficial pudo responder, en parte, a factores estacionales. Por un lado, los primeros días del mes suelen mostrar una mayor demanda de divisas por parte de minoristas, asociada al cobro de haberes. Por otro lado, la liquidación de exportaciones agrícolas suele venir acompañada, con algún rezago, por compras de exportadores a productores, muchos de los cuales están habilitados a demandar dólares en el mercado oficial.

En ese sentido, recuerdan que los programas de derechos de exportación reducidos del año pasado, en un contexto de demanda de pesos inestable, fueron un ejemplo de cómo la oferta de dólares puede “crear” su propia demanda de dólares. Si bien la demanda de pesos hoy luce más firme, será una variable determinante para definir a qué tipo de cambio podrá seguir comprando el BCRA.

Reservas, señal cambiaria y riesgo país

El avance de las compras del BCRA también empieza a ser leído como una señal más amplia para el mercado. Según Grupo Romano, la acumulación de reservas ayudó a que el tipo de cambio se mantuviera en relativa calma durante el año.

La lógica es que, si el Central se hubiera mantenido al margen del mercado, los inversores podrían haber mirado con mayor cautela su balance y los tenedores de dólares habrían tenido más incentivos a retener sus divisas. En cambio, la compra de reservas envía una señal de fortaleza: robustece el balance del BCRA y le permite contar con mayor poder de intervención en caso de que las expectativas devaluatorias se desanclen.

Ese punto se vincula con una de las discusiones centrales de la segunda mitad del año: cuánto de la calma cambiaria responde a la oferta estacional del agro y cuánto puede sostenerse con otros flujos. Grupo Romano destacó que existe cierta inelasticidad al nivel del tipo de cambio en sectores como agro y Oil & Gas, donde la obligatoriedad de liquidar divisas cumple un rol importante.

A la vez, la emisión de deuda corporativa, las colocaciones sub-soberanas y el crecimiento de los préstamos en dólares al sector privado también aportaron divisas al mercado. Según la firma, desde las elecciones se emitieron u$s15.480 millones en títulos de deuda corporativa y sub-soberana: u$s11.830 millones correspondieron a empresas y u$s3.650 millones a provincias. En el mismo período, el soberano colocó u$s4.340 millones, mientras que los préstamos en dólares a privados crecieron 25% en el año, unos u$s4.700 millones.

La lectura de fondo es que el agro sigue siendo central, pero ya no está solo. El retorno de emisiones corporativas, el financiamiento provincial, el crédito en dólares y el ingreso de divisas de sectores como energía y minería ampliaron la oferta cambiaria y ayudaron a que el Banco Central pudiera absorber dólares sin forzar una corrección mayor del tipo de cambio.

El BCRA asegura que recuperó poder de fuego

El dato de compras llega, además, en un contexto en el que el propio Banco Central busca reforzar la señal de capacidad de intervención. El vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, afirmó en el Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) que el organismo ya logró “resetear su capacidad de fuego” para enfrentar un eventual evento cambiario.

Werning sostuvo que “la compra de reservas y refinanciamiento del Tesoro en un contexto de flotación del tipo de cambio ya mostró su virtud” y remarcó que “la compra de dólares se da en contextos favorables”. También aseguró que “la semana pasada el BCRA prácticamente cerró posición abierta en contados de futuros” y que, a mediados de año, los dólares provenientes del swap de monedas por u$s8.000 millones “estarán disponibles”.

En esa línea, el funcionario señaló que “la capacidad de fuego ha sido reseteada” y que la deuda comercial heredada del gobierno anterior “ya se encuentra resuelta en un 50%”. Sobre las reservas, afirmó que “la acumulación de reservas se alineará más de cerca con las compras que lleva adelante el BCRA”, aunque también reconoció que la demanda de pesos viene mostrando un rezago mayor al esperado.

“En meses recientes, la venta sostenida de dólares por las empresas ha impulsado un aumento de demanda por activos líquidos del Tesoro”, explicó Werning. Y agregó: “Pero su propósito esto último es el de alimentar un ciclo de inversión, por lo cual está anticipando un aumento genuino de la demanda de dinero, aunque con un rezago mayor al esperado”.

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