- ámbito
- Edición Impresa
“No hay liderazgo para una reforma sanitaria”
Robert Blendon es un experto de la Universidad de Harvard en temas de salud. Afirma que cambió el paradigma de la era Bush, cuando era mal vista la injerencia estatal.
Robert Blendon es profesor de Salud Pública y Análisis Político en la Universidad de Harvard. En entrevista con este diario, Blendon puntualizó que «no existe liderazgo para cambiar de manera completa el sistema actual; sólo se intenta remendarlo». Periodista: ¿Estima que se llegará a un acuerdo para aprobar la reforma o fracasará como en anteriores oportunidades?
Robert Blendon: Estoy seguro de que se aprobará. Creo que llegarán a concordar en un solo proyecto de reforma, aunque no en los tiempos que pensó Obama. Se aprobaría para antes de fin de año.
P.: Los laboratorios y grandes clínicas están preocupados por lo que pueden perder con el cambio.
R.B.: Son dos los aspectos que hay que tener en cuenta en este tema. Por un lado, que si más personas tienen cobertura médica, habrá más demanda de medicamentos, médicos y clínicas. Por el otro, que existirá un mayor esfuerzo para reducir los valores de los servicios y productos, de manera de lograr el menor precio por unidad. A algunos este cambio los beneficiará, como a las compañías más grandes, pero a las más pequeñas las perjudicará y perderán bastante dinero. Además, posiblemente las farmacias empiecen a recetar más remedios genéricos que lo que hacían con anterioridad.
Regulación
P.: ¿El esfuerzo que menciona implica mayor regulación estatal?
R.B.: Sí. En el pasado, cuando George W. Bush fue presidente, el pensamiento era exactamente al revés. En ese momento se creía que la libre competencia era lo mejor.
P.: ¿Qué explica ese cambio?
R.B.: Durante la presidencia de Bush, el costo de la salud para cada individuo aumentó de una manera brusca. Fue por eso que el enfoque fue cambiando para que ahora sea otra la idea general. Como EE.UU. tiene un sistema en el que el seguro de salud es brindado por los empleadores, cuando las empresas empezaron con reducciones salariales y a no contratar más personal, el aumento del desempleo presionó e hizo que fuera más evidente la crisis.
Debate
P.: En este escenario, la posibilidad de aumentar impuestos es bastante resistida por la población.
R.B.: El debate comprende dos aspectos controvertidos. Por un lado, es sobre quién va a pagar el costo de dar cobertura médica a los 46 millones de personas que hoy no la tienen. La otra cuestión tiene que ver con si el sistema público podría competir con el privado. Acerca del primer punto, muchos sienten que no pueden afrontar más impuestos hoy, especialmente en medio de la crisis económica. En este sentido, este costo, para algunos, debería ser afrontado por los sectores de ingresos más altos. Ciertos senadores sostienen que deben pagarlos todos por igual, lo cual tendría un impacto en el sector de ingresos medios que haría a su vez que estos legisladores pierdan el apoyo político. Hay otros que opinan que habría que pagar menos a los médicos.
P.: ¿Cuál sistema de salud sería el más apropiado para EE.UU.?
R.B.: Estados Unidos tiene una historia respecto de la cobertura de salud de la que no se puede separar. Hace 60 años este país tomó la decisión de tener un sistema mixto, en el que el empleador se haría cargo de la cobertura médica. Eso no funciona más. Pero todavía no hay interés en los norteamericanos en tener uno diferente. Entonces lo que se está haciendo hoy es tratar de arreglar el sistema actual. No hay liderazgo para cambiar de manera completa el sistema actual, entonces sólo se intenta remendarlo buscando más regulaciones e incentivos. En sí, no se está dispuesto a dejar atrás 60 años de historia.
P.: ¿En qué país cree que funciona mejor el sistema de salud?
R.B.: Cada Estado tiene un propio sistema que funciona de acuerdo con las reglas de ese país en particular. En ese sentido, el sistema político norteamericano no es como el francés, el canadiense o el inglés, por lo que aun si se trajera en un barco el mecanismo de algún lugar, podría no funcionar.
Entrevista de María Iglesia


Dejá tu comentario