“Ñoquis”: postergan el juicio por evaporación de pruebas

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El juicio oral y público sobre la supuesta contratación de «ñoquis» en el ex Concejo Deliberante pasó ayer a un cuarto intermedio debido a que faltaban pruebas que figuraban en el expediente que llevó el juez de Instrucción, Alberto Baños. El Tribunal Oral Criminal N° 16 dispuso que pidiera los documentos reclamados por la defensa al magistrado e interrumpió el proceso hasta la semana que viene.

La falta de elementos que constaban en la causa se dio en dos oportunidades a lo largo de la mañana y en los dos casos se relacionaban con el ex concejal radical imputado en la causa, Rubén Gabriele. En el primer caso fue sobre un testigo que aseguró nunca haber sido contratado en el Concejo, si bien había firmado un contrato y varias declaraciones juradas que, según argumentó, pensaba que sólo se trataban de una solicitud de empleo.

Al insistir en que jamás había trabajado para el ex concejal, el abogado de Gabriele se remitió al legajo del testigo, quien años después había ingresado a la Legislatura porteña como empleado. En la sección de «antecedentes laborales» el testigo había hecho referencia a su contratación en el ex Concejo Deliberante. Pero el interrogatorio no pudo continuar porque la copia de ese contrato, que había sido presentada por Gabriele en el juzgado de Baños, no estaba en la causa.

El tribunal integrado por los jueces María Cristina Bertola, Gustavo Roffrano y Hugo Cataldi dispuso el pedido de esta copia y citar de nuevo al testigo, para continuar con las declaraciones.

Esta situación se produjo por segunda vez en relación con otro testigo que aseguraba nunca haber trabajado para Gabriele, a pesar de haber firmado su contrato y figurar en una foto detrás del ex concejal en el organismo, en un lugar adonde sólo podían acceder asesores y secretarios. La foto tampoco figuraba en los folios remitidos al Tribunal Oral y, sobre la base de este nuevo obstáculo, los jueces determinaron interrumpir directamente el juicio, en medio del interrogatorio, para solicitar toda la prueba que quedó en el juzgado de Baños, según solicitó la defensa.

Espinoso

El caso de Gabriele es particularmente espinoso, ya que fue acusado varios años después en la causa y la mayoría de las personas que testificaron en su contra habían militado con él en el mismo local partidario, hasta que una pelea interna dividió ese comité. Si bien los testigos aseguran que los dos temas no se relacionan entre sí, la defensa de Gabriele sostiene que la imputación del ex concejal estaría directamente relacionada con la interna del comité de Pedernera 234.

Este tipo de pruebas son fundamentales para los imputados ya que su acusación se basó en el hecho de que los supuestos «ñoquis» declararon no saber que estaban contratados en el ex Concejo Deliberante y apuntaba al supuesto aprovechamiento por parte los ex concejales de la identidad de esas personas. Si se demuestra que los testigos sabían que tenían un contrato con el organismo porteño, no sólo cambiaría el delito (que implicaría iniciar un nuevo proceso para un delito que prescribe el año que viene en los casos que llegaron al juicio oral), sino que podrían ser denunciados por falso testimonio. De hecho, la defensa ya presentó dos pedidos de detención por este delito, que el tribunal resolverá al final del juicio.

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