Un capítulo más respecto de los "Tributos Municipales Insólitos "

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Se trata de un "derecho a los juegos permitidos" que se encuentra en la Ordenanza Fiscal de Mar del Plata e incluso en algunos partidos de la costa.

Ya nada nos sorprende a los argentinos, mucho menos a los que merodeamos el mundillo de los impuestos.

Existen tributos casi para cualquier cosa que se pretenda hacer, y el nivel de tolerancia que manejamos es tan amplio, que si se gravara el ocio en su acepción más directa, por ejemplo mil pesos la hora no trabajada, no habría ningún desmayo ni desmadre colectivo (recuerdo que la Prov. de Bs As pretendía el cobro de impuesto por inmuebles no ocupados, no estamos lejos).

Además existe una solapada fórmula de dinamitar la encapsulada doctrina de la CSJN respecto de las tasas como servicio individualizado de efectiva y proporcional prestación, y es tan simple como legislar un concepto pero con valores nimios, dejarlo unos años y después sólo modificar la alícuota.

1| RECAUDACIÓN EXIGUA

Para otro capítulo el tema de los tributos de tan bajo valor que nadie emprenderá una discusión, incluso cuando su inconstitucionalidad es manifiesta, con débitos y créditos a la cabeza. Una conquista que otras ramas del derecho ya han logrado, como el derecho del consumo con el daño punitivo. Quizás vean mis hijos –que será desaconsejados a seguir mi misma profesión pero quien sabe-, un derecho tributario con acciones colectivas, defensor del contribuyente y daño punitivo para lograr que el Estado no abuse de la ecuación de “la cantidad que se queja justificada por la cantidad que se calla”, y sea severamente multado para modificar conductas.

Esta introducción para hablarles de un “derecho a los juegos permitidos” que se encuentra en la Ordenanza Fiscal de Mar del Plata y algunos partidos de la Costa. La deben pagar por cada juego “que la municipalidad permite”, por ejemplo bowling, bochas, juegos electrónicos, camas elásticas, pool, etc.

Los montos eran insignificantes, quizás a sabiendas que eran un comercio a la baja, pero han sabido resurgir y ahí se pasa el peine: un contribuyente recibió por un local 500 mil pesos sólo de 2018, sin mencionar que tuvo que pagarlo porque si no le impedían la habilitación de uno nuevo.

Se desconoce cuál es la actividad del Municipio que justificaría el cobro de un derecho en el ámbito privado de un establecimiento. No existe en la Ordenanza Fiscal vigente (art.177º y siguientes Mar del Plata) descripción alguna del hecho imponible, extremo que afecta palmariamente el principio de legalidad.

Los llamados “derechos”, como publicidad y propaganda, implican una actividad del Municipio, como el contralor de tamaños, luces, seguridad, etc. En el caso de derechos de uso de espacios públicos, se entiende por ostentar el Municipio la disposición de los mismos. No existe en el ámbito privado de estos establecimientos, ningún aspecto a controlar o reglamentar, atento que los juegos como bien se dice son “permitidos”, es decir, no se necesita ningún permiso para explotarlos.

2| SUPERPOSICIÓN TRIBUTARIA

En caso que la alegación sea de un control de seguridad o de higiene, pues entonces se superpone con la tasa respectiva. Todo ello amén de los valores que se solicitan, totalmente desatendidos del magro rédito que se obtiene con ellos; ¿Cuál es el criterio de valuación?. Asimismo no se entiende como los valores dependen de diferentes zonas que expresa la ordenanza y qué finalidad tendría la misma.

La imaginación -para no decir viveza en el mal sentido-, la escasa vara moral, las necesidades, el costo de la política y los Concejos Deliberantes escribanías del Ejecutivo, la falta de publicidad, la opacidad, la falta de reacción de la población en estos temas, es un combo complejo y difícil de revertir, por lo que entiendo seguirá en alza la ilegítima exacción hacia el sector laburante y productivo del país.

Abogado Tributarista

(*) Tributarista. Titular Estudio Sarmiento.

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