Nueva meta: impedir que fondos buitre y Rajoy frenen créditos

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Son U$S 1.000 millones que el BID y el Banco Mundial deben aprobar antes de fin de año

Luego del pago del Boden 2012, y antes del vencimiento del Cupón PBI de diciembre, el Gobierno debe enfrentar ahora otro desafío financiero: impedir que los lobbies de los fondos buitre y de España frenen el otorgamiento de unos u$s 1.000 millones que debe recibir el país hasta fin de año desde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM). Los tenedores de títulos públicos en default que no ingresaron en los canjes operarán para que Estados Unidos frene los créditos en el primer caso. El Gobierno de Mariano Rajoy será el que intervenga en el caso del BM. Desde el Ministerio de Economía se asegura que en ninguno de los dos casos cabe la posibilidad de que las embestidas consigan la mayoría necesaria como para trabar los créditos, pero el equipo de Hernán Lorenzino no quiere tener sorpresas y cerrar el año financiero sin problemas.

La información que llega desde Washington (donde ambas entidades tienen su sede) es que los fondos buitre están operando, con cierto éxito, ante senadores norteamericanos (fundamentalmente republicanos), para frenar la aprobación de los créditos para la Argentina. En el caso del BID, el Gobierno de Barack Obama ya votó en contra del país, influenciado por otro lobby, el de las empresas norteamericanas que tienen juicios con fallo definido a favor ante el tribunal del CIADI. En abril, luego del encuentro del 14 entre Cristina de Kirchner y Obama en Cartagena, Colombia, en la Cumbre de las Américas, el Gobierno estaba convencido de que las acciones de Estados Unidos en contra de la Argentina en ambos organismos financieros estaban controladas. Sin embargo, la acción de los lobistas de los fondos buitre se aceleró en las últimas semanas para presionar un fallo favorable que debería conocerse en los próximos días en los tribunales norteamericanos. Más allá de esto, se supo desde la embajada de la Argentina ante EE.UU., a cargo de Jorge Argüello, que hay un intento directo para accionar contra los créditos ante el BID y el BM. En el primer caso, EE.UU. tiene el porcentaje más alto en cuanto al poder de voto con un 30%. Podrían acompañar eventualmente Japón (5%), Canadá (4%) y otros países desarrollados con un total del 5%. Sin embargo, se descarta el apoyo del resto de los países americanos, especialmente Brasil, Venezuela, Chile, Colombia, México, etc., para garantizar la mayoría.

Más complicado es el caso en el Banco Mundial, donde si se convenciera a EE.UU. de votar en contra, el 15,56% de los votos que tiene ese Estado podría sumarse todos los de los Estados a los cuales España (1,77% de los votos) quiere sumar a su cruzada para la no aprobación de créditos hasta que no se defina la situación de la renacionalización de YPF. El Gobierno de Rajoy apunta al porcentaje elevado que tienen los países de la Unión Europea en su conjunto: Alemania (4,58%), Francia (4,1%), Reino Unido (4,1%) e Italia (2,5%). Eventualmente podrían sumar a Japón (9,7%) y Canadá (2,94%). La Argentina viene haciendo un trabajo diplomático sobre todos estos países, bajo el argumento de que la decisión sobre la petrolera es una cuestión entre dos Estados, donde el BM nada tiene que intervenir. Como argumento clave, desde Economía se plantea que en marzo pasado, durante la reunión de otoño del organismo en Washington, la propia Christine Lagarde frenó una embestida del ministro de Economía español, Miguel de Guindos, que buscaba, a horas de la renacionalización de YPF, que el organismo financiero internacional condenara la decisión. Lagarde y, antes, el chileno Nicolás Eyzaguirre, en esos momentos aún director para el Hemisferio Occidental del Fondo, se volcaron a favor de la posición argentina, luego de la presión diplomática de la dupla Lorenzino y Argüello.

Además, la Argentina busca garantizar que los votos del BM correspondientes a países en desarrollo y el BRIC (Brasil, Rusia, India y China) continúen apoyando el otorgamiento de créditos desde el organismo. Los números favorecen la posición argentina. Entre todos estos Estados se garantiza el 55% del total de votos.

Mientras tanto, el Gobierno prepara su posición para el próximo desafío ante los foros financieros internacionales: será en Tokio en la reunión conjunta de primavera del FMI y el BM. Lo que se espera en ese ámbito es una embestida contra la Argentina por los juicios que el país mantiene sin definición ante el CIADI. Como definición política y económica, se descarta que haya una renuncia de la Argentina. Una actitud de este tipo le garantizaría al país que próximos litigios no puedan definirse en ese ámbito, pero todos los casos ya presentados deberían igual enfrentarse. La propuesta argentina continuará siendo que los interesados recurran a la Justicia local.

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