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Nueva trama: ¿a quién iban las llamadas la noche del Senado?
Mario Pontaquarto
Desde el comienzo de la causa, el arrepentido Mario Pontaquarto afirmó que el exsenador del PJ Emilio Cantarero había negociado coimas entre legisladores de su partido. La prueba de ello estaría en un cruce de llamadas que vinculaba a Cantarero (quien inicialmente admitió a una periodista la existencia de supuestos sobornos) con los senadores de su partido luego de que éste se había retirado del recinto por un problema de salud que no le permitió votar la reforma.
En el relato de Pontaquarto -que cambió en 15 ocasiones y que no cuenta siquiera con el respaldo de sus abogados-, el objetivo de esas llamadas era coordinar la entrega de las supuestas coimas.
En la audiencia de ayer, ante el Tribunal Oral Federal número 3, el defensor público Santiago Marino Aguirre, además de fustigar a Pontaquarto, esgrimió una nueva línea argumentativa para explicar lo ocurrido en el Senado al momento de la votación.
Según expresó el abogado, las llamadas a Cantarero, que está acusado, pero no es juzgado a causa de una enfermedad neurológica, tenían como motivo reclamarle por su ausencia al momento de la votación de la polémica ley que causaba profundas divisiones en el bloque del PJ.
Marino Aguirre recordó que Cantarero tenía fuertes vínculos con el ámbito sindical, que rechazaba la reforma y que habría utilizado como pretexto su estado de salud para no afrontar un costo político.
No es la primera vez que un ausente domina el debate. Largos minutos ya se ha hablado, especialmente desde la fiscalía, sobre el rol que habría tenido en la supuesta trama el exsenador José Genoud, que tampoco llegó al juicio dado que se suicidó en 2008.
Si bien el defensor no hizo más que esbozar una hipótesis, se trata de un giro audaz en un juicio cuyo objeto se ha derrumbado en sintonía con el testimonio de Pontaquarto, quien pasó de testigo estrella a fabulador serial y que terminará agradeciendo la decisión del tribunal de no aceptar entre los testigos a quienes lo custodiaron luego de sus denuncias, profesionales que habrían aportado datos jugosos sobre la vida y los hobbies que cultivó en los últimos años.


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