19 de enero 2012 - 00:00

Obama, feliz por Cristina

El embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, entregó ayer sus cartas credenciales al presidente Barack Obama, quien le transmitió su «alegría» por el éxito de la operación a Cristina de Kirchner. En la reunión, Obama destacó además que la relación bilateral tiene «significativas oportunidades para el futuro», luego del relanzamiento del vínculo bilateral en los últimos meses. Con un cálido saludo en español, «Buenas tardes, embajador», Obama recibió a Argüello en el despacho Oval de la Casa Blanca, en un acto en el que el funcionario fue acreditado como embajador extraordinario y plenipotenciario de la República Argentina ante los Estados Unidos de América. Durante el encuentro, Obama se mostró interesado en la salud de Cristina: «Me alegro que todo haya terminado bien», aseguró el líder demócrata, quien luego manifestó que es un «apasionado de la Argentina, lector de Borges y Cortázar».

«Nuestra relación bilateral tiene una larga historia y vemos significativas oportunidades para el futuro. Estoy seguro que, con su apoyo, podremos alcanzar nuestros objetivos compartidos», destacó el presidente estadounidense ante Argüello. Por su parte, el flamante embajador transmitió a Obama la «total disposición para continuar impulsando de manera constructiva una agenda amplia e inclusiva que abarque tanto los temas de interés bilateral, como el tratamiento de cuestiones hemisféricas y globales».

Además, Argüello recordó que ambos países sufrieron «el ataque del terrorismo internacional, que afectó a víctimas inocentes», y destacó que la Argentina continuará «reclamando justicia» para lograr que «todos los instigadores, perpetradores y autores materiales de los sangrientos atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, sean llevados a un juicio justo».

A su vez, el embajador argentino le obsequió a Obama un cuchillo de plata con las iniciales del mandatario y le explicó que es costumbre entre los gauchos argentinos regalarse un cuchillo como distintivo de amistad, pero que la tradición sostiene que para que esa amistad no se rompa, la persona que recibe el cuchillo debe «pagar» simbólicamente a cambio.

El presidente estadounidense de inmediato aceptó el convite y -entre risas- entregó a Argüello un dólar como pago simbólico por el cuchillo gaucho de plata.

El diplomático argentino asistió acompañado por su esposa y sus cuatro hijos.

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