16 de enero 2013 - 00:00

Obama lanza su ofensiva contra las armas y reta a la oposición republicana

La feria de armas que tiene lugar en Las Vegas ofrece una prueba del renovado furor por su adquisición en EE.UU. Muchos se apresuran a comprarlas antes de que la Casa Blanca ponga en marcha nuevas restricciones.
La feria de armas que tiene lugar en Las Vegas ofrece una prueba del renovado furor por su adquisición en EE.UU. Muchos se apresuran a comprarlas antes de que la Casa Blanca ponga en marcha nuevas restricciones.
Washington - Barack Obama hará público hoy un ambicioso plan para limitar la venta de armas, entre ellas los rifles de asalto, lo que prenuncia una dura disputa en el Congreso. La tenencia de armas, un derecho constitucional en Estados Unidos, promete ser el primer debate de alto voltaje de su segundo mandato, que comienza el próximo lunes.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, informó ayer que el mandatario comparecerá pasado el mediodía junto al vicepresidente Joseph Biden, en cuyas recomendaciones se ha basado para diseñar la estrategia. La iniciativa del Gobierno demócrata cobró impulso luego de la matanza de 27 personas, entre ellas 20 niños, que tuvo lugar hace un mes en Newtown, cerca de Connecticut.

Obama aspira a dar una «respuesta integral» al problema de las armas en el país, por lo que pedirá «acciones legislativas específicas» al Congreso, «incluida la prohibición de armas de asalto y una medida para prohibir los cargadores de alta capacidad», adelantó Carney. Las armas de asalto o semiautomáticas, que sirven para disparar a repetición, son utilizadas por los Ejércitos y están a disposición de cualquier estadounidense en supermercados y negocios específicos.

El mandatario demócrata, que deberá convencer a legisladores de su partido que son miembros o afines a la Asociación Nacional del Rifle (ANR), también propondrá «un esfuerzo para cerrar los grandes resquicios en el sistema de revisión de antecedentes» para la compra de armas, señaló.

Más allá del camino a través del Congreso, el Gobierno está decidido a firmar decretos presidenciales que no requieren el visto bueno del Poder Legislativo. Las recomendaciones que le entregó Biden el lunes detallaban 19 acciones que Obama podría decretar, según indicaron varios de los legisladores que se reunieron con el vicepresidente para tratar el asunto.

Entre ellas está la posibilidad de hacer una investigación nacional que se encargaría a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), por lo que se prevé que la salud mental será un importante condicionante para comprar armas. También se baraja centralizar la información sobre los antecedentes exigibles y mejorar las bases de datos y nombrar al director de la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas, que lleva seis años sin un jefe permanente.

Biden reconoció el lunes ante legisladores que por el momento no hay una estrategia clara del Gobierno para la batalla que se avecina. «Nos recordó que la infraestructura de su campaña (presidencial) sigue estando accesible» para hacer proselitismo a favor de la limitación de armas, indicó la congresista demócrata Jackie Speier al sitio Politico.

El debate sobre las armas será el más relevante no bien comience el segundo período de Obama en la Casa Blanca, pese a que hay otros temas cruciales en la agenda, como la discusión sobre el techo de la deuda permitida para el Ejecutivo y otras medidas para impulsar la tan postergada recuperación económica.

En el anuncio de hoy estarán presentes niños de todo el país que enviaron cartas a Obama a raíz de la masacre de Connecticut, según anunció Carney.

El tiroteo de Newtown significó un cimbronazo para la consciencia de muchos estadounidenses y llevó a Obama a pensar en la necesidad de establecer controles, en la antesala de su quinto año de mandato, bajo el que se han producido varias matanzas graves.

La contracara de la iniciativa de Obama es que se aceleró en el último mes la compra de armas (ver aparte) y la ANR registró un salto «sin precedentes» en la inscripción de 250.000 nuevos miembros. El presidente de la ANR, David Keene, aseguró que el grupo tiene la influencia suficiente para impedir que el Congreso apruebe la prohibición de los rifles de asalto que propugna Obama.

Esa prohibición ya estuvo en vigor entre 1994 y 2004, año en el que expiró la ley firmada al respecto por el expresidente Bill Clinton, sin que hubiera intentos por renovarla.

En general, la asociación del rifle está vinculada al Partido Republicano, y algunos de sus referentes hacen campaña por los conservadores. Pero entre sus más de cuatro millones de afiliados hay también demócratas, algunos connotados, como el influyente senador por Colorado Harry Reid.

En este contexto, el estado de Nueva York se convirtió en el primero en reforzar las restricciones contra las armas de asalto, al ser aprobada en el Congreso local una iniciativa del gobernador Andrew Cuomo. El demócrata había señalado la necesidad de que Nueva York, un estado con fuerte predominio demócrata, muestre «el camino a seguir» al resto del país.

La Asamblea estatal aprobó anoche por 104 a 43 la nueva legislación, que había pasado el filtro del Senado neoyorquino el lunes a la medianoche por 43 votos contra 18.

La iniciativa, denominada Ley de Seguridad contra las Armas y Municiones de Nueva York, reduce la capacidad máxima de un cargador de 10 secuencias a siete y amplía los requisitos de control de antecedentes. Cuomo se permitió incluso ridiculizar a los defensores de la tenencia de armas semiautomáticas: «Nadie caza con un rifle de asalto. Nadie necesita 10 balas para matar a un ciervo».

Agencias EFE, Reuters, AFP y DPA, y Ámbito Financiero

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