En una entrevista con la cadena CNBC previa a una reunión con los líderes del Senado y de la Cámara de Representantes en la Casa Blanca para presionar por un acuerdo presupuestario y para evitar la cesación de pagos, que terminó sin ningún resultado, Obama se declaró "absolutamente exasperado" por una situación que calificó de "totalmente innecesaria" y adelantó que no negociará hasta que acepten otorgar los fondos necesarios al Gobierno sin poner condiciones sobre su reforma de la salud.
El presidente también llamó a Wall Street a preocuparse por el cierre del Gobierno federal al asegurar que "esta vez es diferente" a la anterior, en 1996. "Creo que deberían preocuparse. En democracia no es inusual que demócratas y republicanos no estén de acuerdo, pero cuando tenés una situación en la que una facción está dispuesta a dejarnos en cesación de pagos, entonces tenemos un problema", señaló. "Muchas veces, fuera de Washington, estas cosas se ven como la disputa de siempre, en la que ambos lados actúan como chicos caprichosos. Ésta no es una de esas situaciones", aseveró.
Al respecto, destacó que de no parar ahora un debate que se viene repitiendo en los últimos años, la situación podría volver a suceder de forma reiterada en el futuro, con las graves consecuencias inherentes a una situación económicamente tan precaria. Sobre todo teniendo en cuenta que el 17 de octubre podría darse otra crisis, mucho más grave, en caso de que el Congreso no apruebe la elevación del techo de la deuda de 16,7 billones de dólares para evitar que Estados Unidos caiga en "default", lo que podría provocar un colapso en los mercados globales.
Por ello, el mandatario sostuvo ayer un encuentro en la Casa Blanca con banqueros como Lloyd Blankfein, de Goldman Sachs; Michael Corbat, de Citigroup; Jamie Dimon, de JP Morgan Chase & Co; Robert Benmosche, de AIG; James Gorman, de Morgan Stanley; y John Stumpf, de Wells Fargo, entre otros.
"Existen precedentes de cierre del Gobierno, pero no de cesación de pagos. Somos la economía más importante del mundo. Somos la divisa de reserva del mundo", dijo Blankfein expresando su inquietud.
La reunión de ayer a la tarde con el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner; la líder de la minoría demócrata en esa cámara, Nancy Pelosi; el líder demócrata en el Senado, Harry Reid; y el de la minoría republicana, Mitch McConell, no sólo se centró en la necesidad de superar el estancamiento presupuestario y evitar un default.
Boehner abandonó el encuentro alegando que el Gobierno no quiere negociar el fin del cierre parcial del Gobierno mientras que Pelosi afirmó que Obama decidió no invocar la enmienda 14 de la Constitución para elevar el techo de la deuda. Ese texto establece que "la validez de la deuda pública de Estados Unidos, autorizada por ley, incluyendo deudas contraídas para el pago de pensiones y recompensas para suprimir insurrecciones o rebeliones, no deberá ser cuestionada" y permite una interpretación que autoriza el aumento del endeudamiento por decreto.
Por la crisis, el presidente estadounidense recortó dos escalas de una gira por cuatro países de Asia y dejó en duda las visitas a otras dos naciones. El presidente partirá el sábado y volverá una semana después.
| Agencias AFP, Reuters, EFE y DPA, y Ámbito Financiero |


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