26 de junio 2012 - 00:00

Obispos ya reclaman “salariazo” para 2012

Jorge Lozano
Jorge Lozano
Lejos de las cálidas y riesgosas aguas del Caribe mexicano, la Comisión Episcopal de la Pastoral Social afirmó que «el auténtico camino para la inclusión social es el trabajo dignamente remunerado» y pidió fortalecer «la amistad social» para que se impulsen «políticas públicas en orden al bien común». Fue en el cierre de la denominada Semana Social que se celebra todos los años en las gélidas pero más discretas playas de Mar del Plata, fuera de temporada.

«El auténtico camino para la inclusión social es el trabajo dignamente remunerado. Renovamos nuestros compromisos con la cultura del trabajo y rechazamos la negativa divulgación de conductas consumistas y materialistas sin aprecio al trabajo», enfatizó la Comisión.

Marco

El reclamo de este cuerpo del Episcopado llega en medio de una tensa discusión entre el gremio de camioneros, comandado por Hugo y Pablo Moyano, y las cámaras empresarias, que estuvo a punto de derivar en la convocatoria a la primera manifestación contra Cristina de Kirchner.

A través de un documento con el que cerró un encuentro en Mar del Plata, al que asistieron referentes políticos, empresarios y sindicalistas, señalaron que esa reunión fue «un verdadero espacio constructivo para realizar acuerdos y propuestas para el bien común». Encabezados por el titular de la Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, señalaron que esos encuentros «no tuvieron espíritu de confrontación».

Compromiso

Los obispos reafirmaron su compromiso de «promover el desarrollo integral y erradicar la pobreza» y su deseo de «ser parte de este camino y contribuir a generar una nación más igualitaria». «Queda claro que del trabajo depende el desarrollo humano integral de cada persona y del conjunto de la sociedad, por eso el desafío de generar trabajo es tarea prioritaria del Estado, pero también de la sociedad en su conjunto», destacaron los obispos, quienes consideraron: «Todos debemos ser parte en la generación de igualdad de oportunidades».

La Iglesia cuestionó «el afán excesivo de lucro y las nuevas formas de explotación» y manifestó su preocupación por la crisis económica global y sus consecuencias que, sostuvo, puede derivar en la pérdida de fuentes de trabajo en el país y en la región. En tal sentido, ratificaron «los principios sociales de la enseñanza social de la Iglesia: la dignidad inviolable de la persona humana, el destino universal de los bienes de la creación, la participación de todos en la búsqueda del bien común, la solidaridad».

«El diálogo es esencial en la vida de toda familia y de cualquier construcción comunitaria. Buscamos que esta Semana Social sea un verdadero espacio constructivo para realizar acuerdos y propuestas para el bien común. Los vínculos que nos unen son muy importantes»
, agregaron.

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