El periplo de Morales para viajar de Moscú a La Paz incluyó una escala forzada de 13 horas en Viena -donde las autoridades austríacas confirmaron que Snowden no estaba en el avión aunque no fue registrado por la Policía de ese país- y otras dos paradas, una en las Islas Canarias y otra en Fortaleza.
"No soy un delincuente", afirmó Morales en el aeropuerto de la capital austríaca, antes de reanudar su viaje.
En el aeropuerto en la ciudad de El Alto, los ministros bolivianos y miles de personas organizaron una multitudinaria bienvenida al presidente. Para hoy, además, está prevista una reunión de respaldo en Cochabamba a la que asistirán, según el vicepresidente boliviano Álvaro García Linera, los mandatarios de Ecuador, la Argentina, Uruguay y Venezuela, indicó la agencia estatal ABI, aunque la versión no había sido confirmada en Buenos Aires
Morales y sus ministros en La Paz, que guardaron vigilia durante la noche del martes, insistieron en que lo sucedido fue un "secuestro" con la intención de amedrentarlo por su lucha contra "el imperialismo" de Estados Unidos, al que acusó de haber presionado a los países implicados para bloquear su vuelo.
Una de las reacciones de condena la protagonizó el grupo indígena llamado Ponchos Rojos, aimaras como el mandatario, que ayer quemó las banderas de la Unión Europea y de Francia a las puertas de la sede de la embajada francesa, que además fue apedreada y bloqueada con piedras.
Los embajadores francés, español e italiano y el cónsul de Portugal serán convocados a la Cancillería boliviana para dar explicaciones por lo sucedido mientras que los diputados del partido oficialista MAS pidieron declararlos personas non gratas. "Eso significa, según trámites administrativos, la expulsión", explicó el diputado oficialista Galo Bonifaz.
Bolivia también presentará demandas ante instancias de las Naciones Unidas, ya que considera que esas naciones violaron tratados internacionales.
Los presidentes de la Argentina (ver aparte), Brasil, Ecuador, Perú, Costa Rica, Chile y Venezuela, así como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el ALBA condenaron lo sucedido.
Dilma Rousseff afirmó que "el pretexto del que se informó para esa actitud inaceptable, además de ser fantasioso, es una grave falta de respeto al derecho y a las prácticas internacionales y a las normas civilizadas de convivencia entre las naciones". Rafael Correa de Ecuador tildó el incidente como "un abuso y una ofensa".
La Unasur expresó en un comunicado "su indignación y profundo rechazo por tales hechos que constituyen actos inamistosos e injustificables que, además pusieron en serio riesgo la seguridad del jefe de Estado boliviano y la de su comitiva".
Ante el fuerte rechazo regional que provocó el cierre del espacio aéreo al avión de Morales, los gobiernos europeos improvisaron ayer explicaciones poco convincentes. El ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius, dijo "lamentar" la demora de su país en garantizar al presidente de Bolivia permiso para cruzar el espacio aéreo de Francia. Fabius llamó por teléfono a su par boliviano, David Choquehuanca, para explicar que la suspensión del permiso se originó por una confusión en cuanto al dueño del avión. "Naturalmente, nunca hubo intención de denegar acceso a nuestro espacio aéreo al avión del presidente Morales, quien siempre es bienvenido a este país", dijo.
El presidente francés, Fran-çois Hollande, manifestó en Berlín que autorizó "inmediatamente" que el avión presidencial boliviano sobrevolara Francia cuando supo que el mandatario boliviano estaba a bordo del aparato.
El Gobierno portugués alegó "motivos técnicos" aun-que no aportó detalles sobre las "consideraciones técnicas" que justificaron su decisión de prohibir al avión presidencial que hiciese escala.
Por su parte, el canciller español, José Manuel García-Margallo, indicó que España intentó "allanar el camino" para que pudiese hacer una escala en Las Palmas. Sin embargo, el Gobierno boliviano denunció que impidió el paso por el espacio aéreo del territorio español continental.
Por su parte, EE.UU. aseguró que la prohibición fue una decisión de esos países e insistió en pedir al Gobierno de Bolivia la extradición de Snowden en caso de que le conceda el asilo político.
Mientras tanto, el paradero del exmiembro de la Agencia Nacional de Iteligencia (NSA) seguía siendo desconocido. Las últimas versiones lo ubicaban en el aeropuerto de Moscú.
| Agencias AFP, Reuters, DPA, EFE, y Ámbito Financiero |

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