7 de febrero 2013 - 00:00

Once: divididos, exfuncionarios ya palpitan juicio oral

Claudio Bonadío
Claudio Bonadío
Las distintas estrategias de los abogados defensores que intervienen en la causa por la tragedia ferroviaria de la estación Once quedaron ayer a la vista -por escrito- cuando emitieron sus opiniones sobre la elevación del expediente al juicio oral. Los representantes de los exfuncionarios Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime exhibieron el contrapunto más evidente. Mientras el primero se mostró de acuerdo con la elevación a la instancia oral, el segundo manifestó que se opondrá dado que considera "arbitraria" su inclusión en la causa. Por su parte los abogados de la empresa TBA rechazan el juicio y alegan que se debe resolver un capítulo que ahora transcurre en la Cámara de Casación. Hoy, casi a contrarreloj, se presentará el escrito de los ejecutivos de Cometrans (holding que controla TBA). Incluirá nuevos cuestionamientos al juez Claudio Bonadío.

Tal como había adelantado este diario, Schiavi eludió realizar críticas a la labor del juez y del fiscal durante el período de instrucción. Fue una táctica más política que judicial, que buscó no exaltar los ánimos de familiares y victimas del siniestro, los mismos que ya anticipan un festival de movilizaciones y reclamos para el primer aniversario de la tragedia.

Sin embargo, el abogado del secretario de Transporte, Claudio Lamela, se mostró contrario a la carátula de presunta "administración fraudulenta" que pretende una de las querellas. Señaló que la trama por el supuesto desvió de subsidios estatales ya se investiga en el juzgado de Sebastián Ramos.

En tanto, el argumento de Jaime no es nuevo: el exfuncionario volverá a sostener que al momento del siniestro él ya no estaba en el cargo, lo cual lo exime de responsabilidades. Un argumento que Bonadio nunca aceptó. Para el juez, según él mismo sostuvo al momento de resolver los procesamientos, la tragedia se debió a la falta de controles tanto de los funcionarios que se encontraban en el cargo en febrero del 2012, como a quienes los habían antecedido.

Los abogados de TBA objetarán la elevación a juicio al sostener que primero debe resolverse el planteo que impulsaron ante la Casación. Sostienen que la Sala II de la Cámara Federal confirmó los procesamientos sobre la base de pericias realizadas por Bonadío cuando investigaba el presunto desvió de subsidios, una parte del expediente que la Sala I le arrebato al juez para entregársela a Ramos.

Se trata de los primeros bosquejos que preparan los letrados de la empresa sobre la estrategia que implementarán en el juicio oral. Una de los ejes, como sucede actualmente en el juicio por los supuestos sobornos en el Senado durante el último Gobierno radical, será cuestionar el proceso de instrucción. Alegarán que el juez no realizó ninguna de las medidas de prueba que requirieron. Dos ejemplos: la reconstrucción del accidente y puntos de pericia (tanto contable como técnica).

Más concretas serán las críticas que expondrá el letrado de Cometrans, Juan José Sforza, quien recordará que el juez no realizó una serie de diligencias y oficios solicitados, especialmente uno con destino a la Inspección General de Justicia y otro hacia la AFIP.

Por su parte el maquinista Marcos Antonio Córdoba se mostró de acuerdo con ir a juicio oral. Tendrá un rol protagónico en el debate especialmente porque allí dominará la carátula de estrago culposo, que apunta directamente a las causales del accidente.

Tras la respuesta de todas las defensas, cuyas opiniones no son vinculantes, Bonadío tendrá que definir si falta alguna medida de prueba por producir o bien firma la elevación a juicio.

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