23 de agosto 2013 - 00:00

Operativo para limitar las destituciones

Gabriel Mariotto
Gabriel Mariotto
El fantasma del "voto delivery", que podrían usar intendentes del FpV para salvar su pellejo en desmedro de la lista de Martín Insaurralde, agitó en sectores del peronismo un contraoperativo para darles más seguridad a los alcaldes que, ante una mala elección, podrían quedarse sin la mayoría en sus concejos deliberantes, lo que los pondría en una posición riesgosa ante eventuales intentos de destitución.

Aunque el massismo transmitió a los intendentes del FpV su compromiso de no avalar, llegado el caso, maniobras para desplazar a jefes comunales, en el peronismo K hay alerta porque las promesas son eso: promesas. De hecho, la tensión que se generó en La Plata, donde el bruerismo desplazó a Javier Pacchiarotti, hasta esta semana jefe del Concejo Deliberante local, que se pasó al massismo, detonó amenazas de un futuro intento de enjuiciar a Pablo Bruera.

El espanto a una ristra de destituciones derivó en la idea de modificar la Ley Orgánica de las Municipalidades en el tramo que legisla sobre la cuestión de las destituciones. En la actualidad, la mayoría simple del Concejo puede crear una comisión investigadora que en 30 días emite dictamen y, de inmediato, puede remover provisoriamente al alcalde. Luego la Suprema Corte bonaerense revisa lo actuado y puede, llegado el caso, ratificar la acción o rectificarla y restituir en su cargo al intendente.

La intención es modificar el régimen para que sea más dificil el procedimiento de destitución. Una variable, en su momento impulsada por el vicegobernador Gabriel Mariotto, consistía en reformar todo el esquema para imponer la mayoría especial, es decir dos tercios del Concejo, para votar una destitución.

Otra propuesta es estirar los plazos y reclamar que antes de la destitución deba existir la "revisión" de lo actuado por parte de la Corte.

Se trata, hasta acá, de una cuestión política, un intento por trasmitir algún tipo de tranquilidad a los alcaldes que temen que a partir de diciembre, si su elección es mala como la de octubre, podrían quedar a tiro de destitución.

Requeriría, en todo caso, una celeridad impensada por parte del Parlamento bonaerense porque en la agenda legislativa no está contemplado, hasta ahora, ningún tipo de modificación que implique corregir la Ley Orgánica, aunque el massismo esta misma semana habló de avanzar con un retoque en lo referido a limitar las reelecciones indefinidas de los intendentes, propuesta que se presentó como parte de un paquete mayor, dentro del cual también está la discusión de una ley para aplicar en la provincia de Buenos Aires la Policía municipal.

En La Plata, por lo pronto, dicen que el tema no es motivo de estudio aunque circula, quizá como un buscapié, entre dirigentes y caciques del PJ bonaerense.

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