Oposición amenaza con remover oficialistas de comisiones en Diputados

Edición Impresa

La oposición tendrá su segunda cumbre hoy en Diputados para definir la estrategia para seguir en el tema de leyes que definieron como prioridad hace una semana. Dos temas de esa lista se llevarán la mayor parte de las deliberaciones entre el radical Rubén Lancetta, que presta su oficina para el evento, Oscar Aguad, Elisa Carrió, Federico Pinedo, Patricia Bullrich y los diputados socialistas: la ley que fija el 82% móvil para los jubilados y la derogación de los superpoderes.

Esta vez, la discusión de la estrategia se centrará en la presión al kirchnerismo, en especial, sobre Eduardo Fellner, para que convoque a la Comisión de Presupuesto y Hacienda para emitir el dictamen sobre el 82% móvil que ya pasó por la de Previsión Social, controlada por la oposición.

La amenaza llega a imponer en el recinto la mayoría opositora y desplazar así a los presidentes de comisión del kirchnerismo que se niegan a avanzar con las leyes que impulsa la oposición. En este caso, está en la mira el santafesino Gustavo Marconatto, que se quedó con la Jefatura de Presupuesto y Hacienda en el reparto de cargos que se hizo el 4 de diciembre pasado en la sesión preparatoria de Diputados donde el oficialismo perdió el control de esa cámara.

La oposición quiere pulir también algunos errores de procedimiento internos, como el haber despachado ese proyecto al mismo tiempo en el Senado que en Diputados, cuando la lógica de la mayoría indica que los temas conflictivos deben comenzar por la Cámara baja para permitir que si el Senado los modifica puedan tener la última palabra.

Con los superpoderes, el problema está en el Senado, pero con características similares. La oposición aprobó hace dos semanas por 136 votos a favor y 90 en contra la reforma de la ley que Néstor Kirchner hizo sancionar en 2006 para contar de forma permanente con los superpoderes para manejar el gasto presupuestario. Se evitó así tener que negociarlos con el Congreso cada año durante el debate presupuestario, como hicieron todos los presidentes que lo precedieron. Pero, además, el proyecto le recuerda a Cristina de Kirchner que no puede firmar decretos de necesidad y urgencia para asignar los excedentes de recaudación sin control del Congreso, como viene haciendo el kirchnerismo desde 2003. En el Senado, entonces, tampoco avanza en comisiones en ese proyecto, por lo que la presión también comenzará allí.

Mientras tanto, el Acuerdo Cívico y Social intenta dar algunas señales de convivencia más allá de la estrategia parlamentaria. Ayer, los jefes de la UCR, la Coalición Cívica y el socialismo en Capital Federal, Carlos Mas Vélez, Adrián Pérez y Roy Cortina, ratificaron la voluntad de «consolidar» el ACyS para «construir una alternativa progresista en la Ciudad» de cara a 2011.

Dejá tu comentario