- ámbito
- Edición Impresa
Opositores atados a la silla para frenar designación de jueces
Oscar Aguad
Puntuales, los consejeros de la oposición llegaron al Consejo a las 11 de la mañana y ocuparon sus lugares en el plenario para iniciar la sesión. El abogado opositor Alejandro Fargosi presentó una desestimación contra la recusación de Gagliardi hacia el camarista Ricardo Recondo. El juez se mostró tranquilo y aseguró en distintos momentos que en el reglamento no está contemplado apartar consejeros por recusaciones y que «si así fuera, sería el fin del Consejo ya que no habría diferencias entre mayorías simples y extraordinarias». Mientras, llegaba el sonido de una manifestación organizada frente al Consejo para apoyar su permanencia de la que participaron, entre otros, el exfiscal Julio Strassera y el exministro de la Corte Suprema Gustavo Bossert.
Gagliardi, funcionaria del ONABE, es objetada por el hecho de que, en el orden de mérito actual, en caso de ser nombrada definiría presentaciones del Grupo Clarín contra la Ley de Medios.
Los consejeros oficialistas se comunicaron durante la mañana y en el momento de la reunión se recluyeron en la oficina de presidencia, en el primer piso. Esta vez los acompañó el juez Mario Fera, quien no tuvo la habitual preocupación para guardar las formas de su cargo en el estamento judicial.
Con el paso de los minutos se instaló la idea de que la recusación a Recondo (y su apartamiento del plenario) no encontraba sustento en las reglas del cuerpo colegiado y que además existía el riesgo de transformarlo en una suerte de mártir de la Magistratura. El senador kirchnerista Marcelo Fuentes se encargó de contactar a los opositores para ofrecer un canje: desplazar a Gagliardi en el orden de mérito y mantener al resto de los candidatos para lograr nueve votos y votar. Los legisladores radicales Mario Cimadevilla y Oscar Aguad rechazaron el ofrecimiento y los oficialistas se mantuvieron en el primer piso.
La tarde transcurrió sin que se inicie el plenario. En un momento, los oficialistas manejaron la posibilidad de retirarse y posponer, una vez más, el debate. Pasadas las 16, una comitiva integrada por Cimadevilla, Aguad y Fargosi preregrinó hacia el primer piso para ofrecer la suspensión del debate. Les pidieron más tiempo para definir, aunque las expresiones faciales hablaban por sí solas.
El representante del Poder Ejecutivo, Hernán Ordiales, y la diputada Stella Maris Córdoba subieron a la sala de audiencias para tranquilizar ánimos, pero para ese entonces los opositores ya habían puesto en marcha su estrategia: convocaron a un escribano para que ratifique a las 12 de la noche que ellos no habían abandonado sus asientos. Mientras, los kirchneristas tampoco abandonaron el Consejo ya que se entregaron a la última posibilidad de que algún opositor se ausentara (para acudir al plenario y votar con aritmética favorable) y además no quisieron dar la imagen de retirada. Así, en una situación propia de un absurdo, se esperaron por más de diez horas, sin suerte, unos y otros sin debatir el orden de mérito, algo que los oficialistas estimaban anoche podría postergarse hasta 2013.


Dejá tu comentario