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Oro: India y China explican récord

Un entorno mundial más complicado donde crecen las dudas sobre el crecimiento y el rol del dólar explican ahora la revalorización del oro. Donde además las mayores expectativas inflacionarias potencian la demanda del metal. Por eso los fondos de inversión mantienen el oro entre sus alternativas porque creen que la inflación será parte de la solución para abordar los problemas del mundo, donde aumenta la posibilidad de un período de estanflación.
Además del desequilibrio entre oferta y demanda, ahora los inventarios son considerados como un componente más de la demanda. Y los bancos centrales saben mucho de esto considerando los errores cometidos en la política de ventas llevada a cabo en los últimos años. Ahora parece que no volverán a equivocarse. De hecho, en algunos casos (bancos centrales asiáticos) hay una política deliberada de aumentar el peso del oro en sus reservas.
Un informe difundido ayer por el Consejo Mundial del Oro señala que la demanda mundial del metal sigue siendo muy fuerte con dos mercados muy destacados India y China. Durante el segundo trimestre de 2011 la demanda total mundial de oro alcanzó las 919,8 toneladas y cerca del valor récord de u$s 44.500 millones. India y China representaron el 52% de la demanda para la inversión en barras y monedas y el 55% de la mundial para joyería. Según estimó Marcus Grubb, director del Consejo, «la fuerza de la demanda en India y China junto con una caída general del reciclaje demuestran que los consumidores se ajustaron al entorno de precios y esperan que la tendencia alcista de los precios continúe. Además, la actual incertidumbre económica, la crisis de la deuda soberana y las generalizadas presiones inflacionarias provocarán una fuerte demanda de oro».
Los analistas ven más probable que la Fed lance un nuevo programa de compra de activos (QE3). Si se deteriora aún más el escenario macro y los mercados quedan en una encrucijada, sólo restaría una moderación acusada de la inflación para que la Fed se plantee nuevamente dar un impulso monetario adicional a la economía. Entonces, más dólares en el mercado pueden aumentar la presión sobre el oro como alternativa de inversión. De hecho, aunque con muchas diferencias de fondo el escenario actual presenta en el caso del oro curiosas similitudes con el de los 70: deterioro económico, riesgos de inflación importada y especialmente el final de la convertibilidad del dólar con el oro. Cabe recordar que en esa década fue muy fuerte la suba del oro. Plantearse ahora un escenario de 2.000 dólares la onza ya no parece tan descabellado aunque en términos de la masa monetaria y no del precio del dólar los precios actuales del oro distan mucho de los máximos de aquel momento.


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