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Otra contra López: por usar el dinero de pasantías
José López
En su denuncia presentada ante la Cámara Federal, el fiscal se refirió a las declaraciones de los choferes personales del exfuncionario apresado con u$s9 millones, Roberto Heusdens y Eduardo Perrone, quienes cumplían funciones en turno mañana y tarde, respectivamente.
Otros conductores trabajaban en la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, pero estaban a disposición -rotativamente y según lo indicara la secretaría privada, Heusdens o Perrone- de las necesidades de traslado de la familia de López.
En el marco de esas actuaciones brindaron su testimonio los choferes Oscar Alberto Deheza, Sebastián Ariel Ferrari, Diego Gustavo Ledesma, Roberto Heusdens, Perrone y Ángel Antonio Morán. El rasgo distintivo de sus declaraciones es que todos los vehículos que utilizaron mientras trabajaron en la Secretaría de Obras Públicas eran propiedad de distintas concesionarias viales (como Ecodyma, Benito Roggio, Concesionario Vial 1, Concesionario Vial 3, entre otros).
Los conductores contaron que estaban a disposición de los familiares de López para llevarlos y traerlos hacia donde les indicaran. Inclusive, también transportaban a los secretarios privados del exfuncionario cuando se ocupaban de sus asuntos personales y de las cuestiones familiares del funcionario.
Según el escrito, los choferes iban hasta el departamento de su padre, Blas López, y "lo llevaban a dar un paseo". En algunos casos, la labor de estos empleados se extendía a trasladar al personal doméstico del círculo familiar de López.
También se verificaron ribetes delictivos en determinadas circunstancias relatadas por el asistente Hugo Opromolla. Dijo que mientras José López se desempeñó como secretario de Obras Públicas de la Nación trabajaron allí pasantes que provenían de distintas universidades ("la UBA, la de San Martín y la de Tres de Febrero, no sé si son más"). Explicó que "a esos alumnos el Estado les pagaba el sueldo".
"Pero la corrupción estaba, por ejemplo, en que se firmaban pasantías por veinte alumnos, cuando en realidad sólo ingresaban a trabajar diez. El dinero de las otras diez vacantes se lo distribuían entre los funcionarios y las universidades", aseguró el fiscal en su denuncia.
Ahora, en la causa también investigarán si el personal de seguridad que se desempeñaba en la custodia de la mansión de Dique Luján donde vivía López era en realidad contratado por la empresa AYSA.


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